Diputado propone priorizar atención al transporte público sobre el auto

El diputado local Miguel Ángel Macedo Escartín propuso anteponer la atención al transporte público y eliminar la multiplicidad de incentivos al uso del automóvil que ha provocado la “motorización” y...

El diputado local Miguel Ángel Macedo Escartín propuso anteponer la atención al transporte público y eliminar la multiplicidad de incentivos al uso del automóvil que ha provocado la “motorización” y congestionamiento vial de la Ciudad de México.

En el coloquio Movilidad Sustentable en la Ciudad de México, encaminados hacia una reforma integral a la Ley de Movilidad de la Ciudad, consideró necesario crear instituciones metropolitanas y fortalecer las existentes para lograr una coordinación entre los diferentes niveles de gobierno en el desarrollo urbano y la movilidad.

El legislador de Morena planteó que el transporte público tenga preferencia sobre el automóvil, toda vez que con cada unidad particular que se suma a las vialidades, aumenta la congestión vehicular, el tiempo de traslado de bienes y personas, el consumo de combustibles y la contaminación.

Todo ello, apuntó el también presidente de la Comisión de Movilidad Sustentable en el Congreso capitalino, en menoscabo de la competitividad de la ciudad y la calidad de vida de sus habitantes.

Expuso además que el automóvil utiliza el suelo urbano de manera poco eficiente, pues al estar estacionado 95 por ciento del tiempo, un vehículo puede ocupar el mismo o más espacio que la oficina de su conductor.

Por su parte, anotó, el transporte público está en funcionamiento durante la mayor parte del día y usa hasta 50 veces menos espacio vial por pasajero transportado.

Para hacer esto posible, destacó la necesidad de una estricta regulación de la reproducción del sistema de concesiones particulares y públicas e impulsar la organización de los grupos de transportistas en empresas público-privadas que sean modernas, capaces de ofrecer servicios competitivos y de alta calidad.

“Una vez conseguido esto, será posible planear e invertir en sistemas de transporte público de alta capacidad que sean costeables, dignos, seguros y de bajo impacto ambiental”, asentó.

Aclaró que los legisladores tienen la obligación de garantizar que quienes presten un servicio de traslados de la misma índole no tenga una legislación distinta, porque eso vulneraria los derechos de unos y los enfrentaría a una competencia desleal.

Pero sobre todo, concluyó, debemos velar por el bienestar de los usuarios para que se trasladen en condiciones de seguridad, higiene, eficacia, inclusión para las personas con discapacidad y de total apego a políticas de servicio con equidad de género, concluyó.