Pescadores de San Felipe, B.C. denuncian

Uso faccioso y con signos de corrupción de programas sociales en el sexenio de Enrique Peña Nieto, etiquetados a pescadores como apoyo por la veda en la pesca de la totoaba y la protección de la...

Uso faccioso y con signos de corrupción de programas sociales en el sexenio de Enrique Peña Nieto, etiquetados a pescadores como apoyo por la veda en la pesca de la totoaba y la protección de la vaquita marina, mantienen a San Felipe, Baja California, en una severa crisis social y económica que ha derivado en cierre de negocios, baja en el turismo y una alta emigración por falta de empleo.

De la mano de la suerte de la vaquita marina, el pueblo de San Felipe también se extingue en su economía, su actividad pesquera y turística sumado a la presencia de pescadores furtivos que han protagonizado enfrentamientos con elementos de la Marina en su afán de capturar la llamada “cocaína del mar”, el buche de la totoaba, para exportarla de manera ilegal a China.

De acuerdo con organizaciones como “San Felipe Despierta” y la “Federación de Cooperativas Pesqueras Ribereñas del Puerto de San Felipe”,  de un monto de dos mil 800 millones de pesos destinados al programa de apoyo a pescadores, de 2015 al 2018, sólo de entregaron unos 700 millones de pesos, de los cuales además les quitaban un “diezmo” para funcionarios de Sedesol y Semarnat.

El presidente de la Asociación Civil “San Felipe Despierta”, Jesús Manuel Carrillo, dijo a Notimex que cuando inició la veda, hace cuatro años, se empezó a repartir mediante una tarjeta, primero vía Sedesol y después por la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP) de la Semarnat.

“Fue un tema de corrupción bastante fuerte, porque el recurso no les llegó a los pescadores”. Les llegaba a otras personas, se incluyó como beneficiarios a personas ajenas al sector, que ni siquiera eran parte de la comunidad. Inflaron presupuestos y ello derivó en el actual desastre económico y social en San Felipe. De los dos mil 500 pescadores sólo se atendió a unos 800”.

Detalló que de 2015 al 2018 se etiquetaron recursos federales por dos mil 800 millones pesos para el apoyo a los pescadores por respetar la veda. “Pero sólo se entregaron apoyos por un máximo de 700 millones para el sector y cadena productiva de los pescadores. El resto, es decir más de dos mil 100 millones de pesos no sabemos dónde quedaron”.

Expuso que al gobierno de Enrique Peña Nieto y a los funcionarios encargados del tema se les solicitó que más allá de los beneficios económicos viciados se tuvieran programas productivos que generen empleos. “Les presentamos decenas de proyectos de acuacultura, granjas acuícolas, ganadería, turismo, agricultura, pero nadie hizo caso”.

Por su parte, el presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras Ribereñas del Puerto de San Felipe, Lorenzo García Carrillo, dijo que esos recursos fueron etiquetados por el gobierno federal, primero vía Sedesol en los primeros seis meses y después la CONANP para que los pescadores se mantuvieran al margen de ir a pescar por la veda de la totoaba y la protección de la vaquita marina.

“No nos llegó todo lo que venía etiquetado porque nos quitaron una parte sobre el manejo de los recursos, una especie de diezmo, por parte de los funcionarios de Sedesol y de la Conam. Si por ejemplo había 100 millones de pesos para repartir a los pescadores se quedaban con 20 millones de pesos por concepto de “manejo” (de recursos). No estábamos de acuerdo porque estos funcionarios ya tienen sus salarios”, dijo el líder de los pescadores.

Al respecto, el diputado federal por Baja California por Morena, Erik Morales Elvira, denunció que el gobierno anterior los apoyos, las compensaciones del gobierno federal se daban vía las cooperativas y las cooperativas ponían nombres de personas que no eran pescadores y los pescadores de verdad se quedaron sin recursos. “Hubo un manejo tramposo del tema”.

En el mismo sentido, el ex senador por el Partido del Trabajo, Marco Antonio Blázquez, coincidió en el sentido de la situación que esta crisis en la extinción de la Vaquita Marina, pero sobre todo la grave situación social, económica y laboral que enfrentan miles de familias en San Felipe, es una herencia del sexenio de Enrique Peña Nieto.

“El tema viene desde el anterior titular de Semarnat que nunca entendió a la población. Les ofrecieron un dinero, con un manejo faccioso, tramposo. Al final la veda, la prohibición a los pescadores de salir al mar no resultó porque sigue extinguiéndose la Vaquita y las familias no tienen empleo. Es una situación grave, desesperada que debe atender ya el gobierno de Andrés Manuel López Obrador”, apuntó.

Lorenzo Rojas-Bracho biólogo mexicano y presidente del Comité Conservación de la Comisión Ballenera Internacional, reconoció que en el sexenio anterior se hizo un esfuerzo para revertir la extinción de la Vaquita Marina, pero también se cometieron errores.

“Hubo errores claro, como pagarles a los pescadores por no hacer nada, con estos incentivos perversos que lo único que hacen es darle recursos sin vigilarlos. Hubo corrupción de quienes recibieron los recursos, de quienes repartieron los recursos en las comunidades que fueron algunos de los líderes pesqueros que chantajearon a los pescadores. Hubo varios errores y hay que analizarlos y que se castigue. Hubo sobrinos, esposas, de todos los que han hecho chapuza”, agregó.

Cabe destacar que pescadores chinos y californianos poblaron a principios del siglo pasado esta región paradisiaca del Alto Golfo de California e iniciaron la explotación del pez totoaba y otras especies endémicas de la región, que se llevaban a San Francisco y que detonó que San Felipe y otros pueblos de la zona se convirtieran primero en importantes pesquerías y después en zonas de atracción turística para extranjeros y mexicanos.

Sin embargo, desde hace cuatro años y raíz de la veda en la pesca de totoaba y de la protección de la Vaquita Marina ante su inminente extinción, alrededor de dos mil 500 pescadores, más otra cifra similar de la cadena productiva de la pesca, se encuentran en la ruina económica y de la mano de ellos sectores como el turismo, inmobiliarias, restaurantes y toda actividad que genere ingresos se encuentran al borde de la quiebra.

La Asociación Civil “San Felipe Despierta”, empresarios turísticos e inmobiliarios señalan que los ingresos anuales que recibía esta población por la llegada de visitantes cada año era de 2,000 millones de pesos y ahora apenas rondan los 120 millones al dejar de realizarse eventos de pesca deportiva, rallys, triatlones, conciertos, entre otros.

Al respecto, el secretario de dicha asociación, José Luis Dagnino, dijo que ello sin contar que han emigrado por la falta de empleos y oportunidades 13 mil personas en los últimos años. En el 2010 el Censo de Población se registró en San Felipe a 35 mil habitantes, ahora apenas rondan los 22 mil.

“De seguir así vamos camino a la extinción, a ser un pueblo fantasma por la falta de empleo, de oportunidades, de proyectos productivos. De qué sirve tener mar y toda la riqueza sino podemos explotarla de manera adecuada, sustentable, con proyectos de acuacultura, piscicultura, turismo ecológico, de aventura, entre otros”.

Expuso que hay muchas casas, restaurantes que han quebrado, hoteles sin ocupación la mayor parte del año, el surgimiento de robos. “Está emigrando la gente de San Felipe por la falta de empleos a otras ciudades como Ensenada, Tijuana o Mexicali. Ya no hay empleo, no hay condiciones para una vida adecuada.

A San Felipe no lo está matando la veda o la Vaquita, sino la ineficiencia de las autoridades del sexenio anterior y de la actual sino actúan rápido”.

A su vez, Manuel Carrillo, presidente de dicha asociación, expuso que se vive una situación de desesperación entre los pescadores y pobladores de San Felipe porque a la par de esos malos manejos, actualmente no hay ningún programa de apoyo a la pesca y ello ha derivado en conflictos sociales como el aumento de robos y la pesca furtiva de la totoaba.

“A San Felipe no lo está extinguiendo el tema de la veda de la totoaba, ni la protección a la vaquita marina, sino la ineficiencia del gobierno anterior que no dio opciones viables de empleo, no escuchó nuestras propuestas de proyectos de pesca sustentable, acuícolas, de turismo de aventura, médico. Es urgente que el actual gobierno nos escuche y no se cometan los mismos errores”, concluyó.