"El cardenal, historia de una familia", libro sobre tradición culinaria

Los investigadores Cristina Barros, Marco Buen Rostro y Ángeles González Gamio presentaron esta noche el libro de su autoría “El Cardenal, historia de una mesa de familia”, en el marco del 35...

Los investigadores Cristina Barros, Marco Buen Rostro y Ángeles González Gamio presentaron esta noche el libro de su autoría “El Cardenal, historia de una mesa de familia”, en el marco del 35 Festival del Centro Histórico 2019.

En el acto, se informó que el libro lleva al lector a través de un paseo en el que los relatos de cocina y las imágenes alusivas son los protagonistas. Se trata de una historia personal de la familia Briz Garizurieta, que llegó a esta ciudad desde Veracruz y Michoacán.

La idea de arribar a la capital del país era “ofrecer una verdadera cocina de familia, con recetas tradicionales de sus lugares de origen, a las cuales, a lo largo de los años, fueron sumando platillos de la cocina popular de todas la entidades de la República Mexicana.

Todo comenzó como un pequeño negocio que hoy, convertido en una empresa, dirigen los hijos de los fundadores, con los principios originales de atención al público, sazón e higiene; el libro aparece en ocasión del 50 aniversario del negocio el próximo 19 de abril.

Anécdotas, imágenes históricas, recetas emblemáticas y fotografías de Ignacio Urquiza, son incluidas en el libro presentado por sus autores, así como Marcela Briz Garizurieta y Villoro, quienes hicieron una remembranza de los inicios y actualidad de ese negocio de familia.

Hacer un libro sobre ese restaurante viene del 2002. Al abrir la sucursal Alameda, en ese año, la editorial El Equilibrista propuso a la familia una publicación sobre la trayectoria de su empresa. La idea, fue discutida y desechada varias veces, por diversos motivos.

Principalmente porque los empresarios consideraban que no podrían hablar ellos mismos con la objetividad que requiere un proyecto de tal naturaleza. Si se iba a escribir sobre el trabajo de esa familia, debían ser otros quienes calificaran los aciertos y los errores.

De acuerdo a los organizadores del festival, ya no se trata de una historia que pertenezca sólo a esa familia. Es también la historia de muchas personas que han pasado por sus cocinas y por sus mesas. “Pertenece a los clientes, quienes suman a la fecha tres generaciones.

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