Funcionarias capitalinas participan en el “Lunes por la educación”

La secretaria del Medio Ambiente capitalina, Marina Robles, y la secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, participaron en el “Lunes por la educación...

La secretaria del Medio Ambiente capitalina, Marina Robles, y la secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, participaron en el “Lunes por la educación”, programa que consiste en hablar con jóvenes de la capital a fin de promover una cultura de paz.

Robles visitó la secundaria Angel María Garibay K, situada en la alcaldía Gustavo A. Madero, en donde reflexionó con los estudiantes acerca de  la contingencia ambiental de este fin de semana en el Valle de México.

Durante la conversación, resaltó que es necesaria la cooperación y el compromiso de toda la ciudadanía para cambiar las condiciones ambientales de este planeta y lograr un mundo mejor.

En tanto, Ruiz Gutiérrez acudió a la secundaria 249, México Gran Tenochtitlán, en donde externó que la autoridad tiene la obligación de contar con buena policía y una procuraduría que haga su tarea en forma eficaz con respeto a los derechos humanos y vigilante de que no haya impunidad.

“No podemos discriminar por la preferencia sexual, religión, o color de la piel, puntualizó. Tenemos que aprender a respetar el derecho de lo demás”, convocó.

En sesión de preguntas y respuestas, varios alumnos plantearon el tema del acoso, muy común en la vida escolar y que se manifiesta, por ejemplo, al ponerle un apodo a alguien. Hay quienes incluso llegan a la amenaza. En algunos casos, hay aquellos que no denuncian por miedo, por lo que convocaron a hacer público el rechazo al acoso escolar.

Al respecto, Ruiz Gutiérrez llamó a los alumnos a acercarse a los profesores para frenar esas conductas, pero hay que hacer las denuncias correspondientes.

“Generalmente aquellos acosadores son los que en la etapa adulta tienen mayores problemas. Lo que no debemos hacer es festejar a los agresores, no hay que trivializar el mal, como señala Arendt”, rememoró.