Ombudsman ve deuda histórica del Estado Mexicano con migrantes

El Estado Mexicano tiene una deuda con todos aquellos connacionales que se vieron en la necesidad de dejar el país en busca de mejores condiciones de vida, al no haberles proporcionado en su momento...

El Estado Mexicano tiene una deuda con todos aquellos connacionales que se vieron en la necesidad de dejar el país en busca de mejores condiciones de vida, al no haberles proporcionado en su momento las condiciones económicas, labores, sociales y de seguridad mínimas para desarrollar su vida en el país.

En esos términos se expresó el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, a través de un mensaje leído por el quinto visitador general; Édgar Corzo Sosa, con motivo de la presentación del estudio “Políticas Multinivel para el Retorno y la (Re)inserción de Migrantes en México”, en el Colegio de la Frontera Norte.

Señaló que México no solo tiene que estar preparado para recibir a nuestros connacionales ante los diversos escenarios de repatriaciones que se está dando, sino que además tiene la obligación moral, constitucional e internacional de ofrecerles un contexto distinto al que precisamente motivó su partida.

El ombudsman nacional añadió que el retorno de las personas mexicanas y sus familias significa la oportunidad para el país de corregir lo que en un momento atrás no se pudo hacer al no ofrecerles las condiciones necesarias para que sus derechos sean vigentes y en el que puedan prosperar y desarrollarse.

“Desafortunadamente, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos observa con preocupación que no se advierte que el Estado Mexicano esté trabajando activamente en las políticas públicas que se deben implementar a fin de estar en posibilidad real de garantizarles a las personas retornadas una reinserción exitosa en nuestro país”, lamentó.

En su opinión, las medidas que como país se deben implementar para dar una respuesta adecuada a dicho fenómeno trascienden por mucho la mera entrega de cartillas informativas o la agilización de trámites fronterizos.

En el estudio se muestra que en el quinquenio 2005-2010 el retorno de migrantes fue de 824 mil personas y de 443 mil en 2010-2015, lo que representa un descenso de 46 por ciento.

En cuanto al monto de niños, niñas y adolescentes nacidos en Estados Unidos que migraron a México con alguno de sus progenitores, el monto pasó de 176 mil a 91 mil, lo que representa un descenso de 48 por ciento.

Posterior a 2015 no se tiene una fuente que ofrezca datos comparables con los anteriores, pero a partir del análisis de datos sobre flujos de personas migrantes se puede sostener que entre 2015 y 2018 el retorno se ha mantenido en niveles similares a la parte final del quinquenio 2010-2015, por lo que se estima que en el próximo censo de 2020 el monto reportado será menor o igual al observado en la Encuesta Intercensal 2015.

Según la información recabada en estudio, en el periodo de 2006 a 2009 hubo un alto nivel de retorno de personas mexicanas de Estados Unidos (con alrededor de 140 mil expulsiones por año); de 2010 a 2015, hubo un descenso de aproximadamente 443 mil casos en el quinquenio, y de 2015 en adelante, hay un estancamiento, con un nivel promedio de 50 mil expulsiones anuales.

“Para dimensionar lo que podría venir se debe considerar el tema de las expulsiones desde Estados Unidos vinculadas a la administración Trump, entre las que se incluye la posible cancelación de programas que acogían a hijos de inmigrantes en Estados Unidos (por ejemplo, DACA), las condiciones económicas de ese país, así como el retorno de sus familiares desde Estados Unidos”, remarcó.

En el estudio se reveló que durante el periodo de mayor retorno el perfil de los migrantes era mayoritariamente de personas de sexo masculino en edad laboral, sobre todo en el quinquenio 2005-2010.

Al analizar en el estudio el proceso de reinserción al mercado laboral mexicano de los retornados, se identificó que durante su primer año en México se reincorporan de manera gradual a la población económicamente activa.

De manera específica, entre el primer y cuarto semestre de haber regresado, el porcentaje que pertenece a la población económicamente activa aumenta de 67.4 a 78.4 por ciento, el porcentaje de ocupados se incrementa de 57.1 a 75.0 por ciento y su tasa de desempleo disminuye de 15.2 a 4.4 por ciento.

Respecto al impacto económico generado por las personas migrantes de retorno, éste se refleja en parte en la caída de los ingresos por remesas que reciben los hogares mexicanos y en un aumento de la oferta de trabajo producto de su reinserción al mercado laboral nacional.

A nivel macroeconómico, en 2017 el flujo de remesas en México ascendió a 30 mil 290.6 millones de dólares, equivalente a 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Otro aspecto que revela el estudio es que, a partir de trabajo de campo, reuniones con servidores públicos, así como de la revisión documental y normatividad sobre la migración internacional de retorno, es que no existe coordinación entre las diferentes secretarías y dependencias de los distintos órdenes del Estado mexicano.