Dialogan sobre salvaguarda de la música tradicional en Cumbre Tajín

En el cuarto día del Conversatorio de Músicos y Danzantes del Totonacapan, en la Cumbre Tajín 2019, académicos y músicos tradicionales de esta región mexicana, así como de Colombia, Cuba y Paraguay...

En el cuarto día del Conversatorio de Músicos y Danzantes del Totonacapan, en la Cumbre Tajín 2019, académicos y músicos tradicionales de esta región mexicana, así como de Colombia, Cuba y Paraguay, dialogaron sobre cómo seguir preservando la música tradicional.

Román Güemes, etnomusicólogo de la Universidad Veracruzana, respecto a por qué resiste la música tradicional, señaló que “la música se resiste por varias razones: puede ser por la muerte de un músico, cuando me resisto a tocar con otro integrante; si mi música vieja ya no es apreciada por la mayoría, yo resisto.

“Si por alguna razón se va un grupo musical de muchachos de mi comunidad y regresa hablando raro, yo resisto. La resistencia es una actitud de no ceder, de no entregar lo único que nos queda, o parte de los saberes. Eso es la música en resistencia, una música que no cede”, agregó en un comunicado del gobierno del estado.

En el marco del Festival Cumbre Tajín, que se realiza en el Parque Temático Takilhsukut de Papantla, durante el conversatorio titulado Música en resistencia, también participaron músicos tradicionales de Latinoamérica en el diálogo en torno a la importancia de sostener las diversas expresiones de música tradicional.

De Paraguay, Sara Raquel Benítez, quien acompañó al Abuelo Eliodoro Villasanti, músico tradicional paraguayo del Consejo de Ancianos Mbya Guaraní, expresó:

“Para nuestro pueblo, la música y el canto no tendrían sentido, si no fueran para comunicarnos con los espíritus y las deidades. A lo mejor esto sale un poco del libreto de lo que es un conversatorio, pero para nosotros la música no se habla con palabras, la música se habla con música. Y ellos no son músicos, son guardianes de la música sagrada”.

Por su parte, Sara Benítez, expresó que, “para nosotros, la música es medicina, nosotros curamos con la música. La música recuerda en la memoria para qué está el cuerpo. La música es memoria y es defensa de territorio, es resistencia”.

“Si nosotros ya no hiciéramos esta música, se nos acabarían los bambúes. Si el Abuelo ya no hiciera la música con su guitarra se acabarían los árboles, con los cuales se elaboran los instrumentos. Además, con la música defendemos nuestros territorios”, añadió.

Para Bulmaro Pérez López, músico tradicional de Zozocolco de Hidalgo, Veracruz, la clave de la salvaguardia de la música tradicional está en la enseñanza.

“Hay que hacer a un lado la resistencia. Nos va a ayudar mucho si compartimos nuestra música, si la enseñamos. Yo creo que la mejor herramienta que podemos dar es enseñar los primeros pasos, las ideas. Nuestra música tiene que perdurar, porque la música es nuestra. ¡Enseñemos esta música tradicional!

Alejandro Ramírez Raymundo, líder comunitario Tlahuica, después de tocar el teponaxtle, comentó que las raíces de la música no están perdidas. Aunque han cortado las ramas y el tronco, no han cortado sus raíces, pues los miembros de las comunidades en donde surge esa música siguen vivos, dijo.

Por último, Ernesto Márquez García, periodista de La Jornada, concluyó el conversatorio con la siguiente reflexión:

“La música ha estado ahí, no en resistencia, sino en un estado latente. Somos una enorme potencia musical que no está en resistencia, nuestras expresiones musicales son expresiones vivas. El que no sea difundida por la radio o la televisión no quiere decir que estén muertas, quiere decir que son ignoradas, pero por esos medios. La gente sigue consumiendo su música”.

Durante cinco días, del 20 al 24 de marzo, el Festival Cumbre Tajín celebra 20 años de trayectoria, a través de cientos de actividades en el Parque Takilhsukut, la zona arqueológica de El Tajín y los municipios de Papantla y Poza Rica.