La calidad del agua que se toma de las fuentes de abastecimiento superficial o del subsuelo se ha degradado con el paso de los años por diversas fuentes de contaminación, por lo cual es costoso el proceso de potabilización, además del desgaste de la infraestructura, señalaron especialistas.

De acuerdo con el Maestro en Ingeniería Civil con Especialidad en Hidráulica, Daniel Martínez Bazúa, existe disponibilidad hídrica en el país, pero falta que la sociedad e instituciones participen de su administración y cuidado, así como buscar darle valor agregado.

El hecho de que la disponibilidad de agua por habitante ha bajado, consideró, no significa que el agua se haya acabado sino que hay más habitantes, pero además el tema vital ahora es la calidad del agua que existe para volverla potable.

“Ya no es la misma agua que había en los años 1900 y en los 60,  seguía siendo la misma agua pero con otra calidad”, expuso, en entrevista con Notimex.

Es por ello que con tecnologías desarrolladas en otros países como Israel, India, China, Estados Unidos e incluso en México, se han mejorado los procesos para ahorrar costos en la operación de las plantas como tratamientos más cortos, con energía solar o eólica que da más eficiencia.

Indicó que de acuerdo a la disponibilidad del agua, sea de abundancia como en el caso de Tabasco o de escasez como en zonas del norte del país, cada sistema operador utiliza la tecnología aplicable para obtenerla y procesarla.

Comentó que por ejemplo en Baja California hay un reúso del agua para riego de la vid en el Valle de Guadalupe y es algo que se replicará en el sector agrícola.

Asimismo, por la baja disponibilidad hídrica en Baja California se utilizan ya plantas desaladoras, una en San Quintín y otras en Ensenada y Rosarito, que al parecer será de las más grandes de Latinoamérica.

Sobre la viabilidad de que haya ciudades o núcleos poblacionales con agua consumible directamente del grifo, expuso que técnica y económicamente lo es y solo hay que alinear la tecnología adecuada sea a nivel hogar o municipal.

Dijo conocer la posibilidad de un programa piloto de este tipo en escuelas mediante filtros para bebederos en una alianza del sector educativo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento, algo que ya se hace en algunos países de Europa.

De la calidad del agua que se obtiene de los ríos para potabilizarla, el coordinador del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS) del municipio de Centro (Villahermosa), Luis Contreras Delgado, indicó que la del río Grijalva es muy turbia.

De ahí se abastece la Planta Villahermosa, la de mayor capacidad en la ciudad con dos mil litros por segundo, pero que requiere de la dosificación adecuada de reactivos para potabilizarla y reducir la turbiedad.

Para ello se hace una prueba llamada “de jarra” y así determinar la cantidad para obtener la calidad del agua necesaria para enviarla a los usuarios.

En el proyecto del actual gobierno municipal, indicó, se buscará rehabilitar algunas plantas de tratamiento de aguas residuales para bajar las emanaciones de contaminantes, pero conseguir los recursos es complicado porque el costo es elevado.

Incluso calculó que para poner en operación toda la infraestructura de agua y saneamiento del municipio se requiere de más de 12 mil millones de pesos ante el deterioro que registra y tal cual se recibió en octubre pasado.

Por su parte, el alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz, indicó que la Planta Villahermosa es obsoleta porque ya tiene más de 60 años en operación y cada administración municipal destina entre 30 y 80 millones de pesos para rehabilitarla y es necesario cambiarla.

Con el apoyo del gobernador, Adán Augusto López Hernández, refirió, se proyecta construir una planta nueva de casi dos mil litros por segundo que sería instalada junto a la Planta Carrizal, cuyo río Carrizal contiene agua más limpia que la del río Grijalva.

De esta manera, dijo, se alterará menos el agua al potabilizarla al no requerir de tantos químicos y así dar a la población de la ciudad agua de calidad.

Este cambio de ubicación de la Planta Villahermosa, expuso, si va acompañada del cambio de tubería y de la boca toma en el río Carrizal, dará agua suficiente y de calidad por otros 50 o 60 años.

En tanto, ante los picos de turbiedad que registra el río Grijalva, el agua que se envía a los usuarios suele llegar con distinto grado de sedimentos, por lo cual usuarios instalan filtros en sus casas para que el líquido se transparente lo más posible para el uso personal.