Los trabajadores del metro de Barcelona convocaron a nuevos paros escalonados el 8 y el 29 de abril próximo para protestar por la gestión de las autoridades ante la crisis por la presencia de amianto -una sustancia potencialmente cancerígena- en las instalaciones de ese medio de transporte.

Los empleados votaron en las asambleas, que se realizaron en la mañana y en la tarde de este jueves, que los paros fueran de cuatro horas por turno en lugar de una huelga de 24 horas.

Los efectos de la paralización de labores serán mayores a que los tuvieron los paros de dos horas por turno que se llevaron a cabo durante cuatro días en febrero pasado durante la celebración del Mobile World Congress.

Los trabajadores, que protestan por la postura de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ante la crisis, consideraron que en la práctica el servicio del metro de Barcelona no se normalizará durante las jornadas de protestas debido al tiempo que representa el restablecimiento de los horarios de manera progresiva.

La TMB ha anunciado que se llevará cabo un estudio higiénico personalizado de los puestos de trabajo de los 22 empleados a los que se les han detectado afectaciones pleurales en diversos grados derivadas del contacto con el amianto, aunque ninguno de gravedad.

Señaló que junto a la Agencia de Salud Pública se tomarán muestras ambientales en 26 estaciones y varios túneles para confirmar que no hay restos de fibra de amianto en los espacios por los que transitan los usuarios del suburbano.

Sin embargo, los trabajadores aseguran que en el metro existe un problema de salud laboral y denuncian que la dirección lo está relativizando sin garantizar su protección.

La Generalitat de Cataluña se comprometió en diciembre pasado a licitar la compra de nuevas unidades de metro para retirar de la circulación en los próximos cuatro años todos los trenes de las líneas 1 y 3 en los que se detectó pintura bituminosa.