Centro Prodh dará continuidad a la defensa derechos humanos y combate

.- El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh) estrenará directivo a partir del 1 de mayo próximo, se trata de Santiago Aguirre quien retomará los trabajos del todavía director de...

.- El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh) estrenará directivo a partir del 1 de mayo próximo, se trata de Santiago Aguirre quien retomará los trabajos del todavía director de la institución, Mario Patrón.

El organismo, con 30 años de operación en el país, fue fundado por la Compañía de Jesús de los jesuitas en México y en 2014 fue la primera vez que se depósito en una persona no jesuita la responsabilidad del centro al designar a Mario Patrón, quien se comprometió con las causas que marcaron el sexenio del ex presidente Enrique Peña, tales como Ayotzinapa y Tlatlaya, por mencionar solo algunas.

En entrevista con Notimex, Aguirre detalló que el reto es dar continuidad al trabajo que la organización ha desarrollado en los últimos años y la decisión de los jesuitas de elegir a una persona laica para la dirección del centro es una confirmación de la satisfacción de la Compañía de Jesús con la gestión previa así como de la confianza en la continuidad del trabajo desempeñado .

Se trata, dijo, de una transición de continuidad, aunque quienes integran el equipo del Centro saben que el contexto nacional ha cambiado y se está en un momento de revisión de las maneras en que se ha ejercido el poder en el país, lo que además ha abierto oportunidades en la agenda de derechos humanos.

“En ese contexto de claroscuros entendemos que nuestra responsabilidad es empujar los claros para que la agenda de derechos humanos tenga la atención y existan la transformaciones que el país requiere y se vayan atendiendo las casos donde las víctimas esperan que haya justicia”.

En su oportunidad el todavía director del Centro, Mario Patrón, puntualizó que la realidad del país es un reto y ha rebasado a las instituciones del Estado y de la sociedad civil, en ese sentido detalló que este país acumula en los últimos diez años más de 230 mil muertes violentas.

De esta manera, explicó, se habla de un país con índices de violencia considerables, siendo 2018 el año más violento en los últimos 20 años con más de 40 mil personas desaparecidas, aunado a que la tortura se aplica de manera generalizada.

Recordó que en la administración anterior, el Centro Prodh ha acompañado las historias más vergonzosas del país como los casos de Tlatlaya, Ayotzinapa y el Gobierno Espía, lo que muestra la identidad de la organización que acompaña a rostros individuales y colectivos concretos, y busca transformar positivamente la vida de las personas e incidir en las causas estructurales que generan las violaciones a los derechos humanos.

Patrón añadió que la legitimidad del Centro está en su agenda de trabajo, aunque se continúa en la búsqueda de la apertura de márgenes de incidencia y “contar con la capacidad de que si se abren fisuras podamos entrar en ellas para romper los pactos de impunidad (...) lo que nos estamos jugando es si habrá una transformación de régimen o solo una alternancia política, no puede haber una transformación de régimen si no se resuelve Ayotzinapa, Atenco, Tlatlaya, todas esas historias del México de la vergüenza que nos han marcado”.

Abundó que la organización ha desarrollado una capacidad de trabajar contra el gobierno cuando es necesario denunciar y documentar violaciones a los derechos humanos, aunque también trabaja de la mano con las autoridades al construir agendas de transformación.

“No nos tiembla la mano y reivindicamos nuestra identidad cuando hay que señalar, cuando hay que denunciar, eso nos pone en una actitud de confrontación hacia el Estado, pero también si queremos ayudar a las víctimas construímos una agenda de transformación junto con el Estado”.

En tanto, el todavía vicepresidente del Centro, Santiago Aguirre, añadió que entre algunas de las recomendaciones al nuevo gobierno es la atención a las secuelas de la crisis de derechos humanos, para lo que era fundamental modificar la política de seguridad con un proceso de regreso paulatino del ejército a los cuarteles.

Sumado al fortalecimiento progresivo de las policías civiles aunado al fortalecimiento de la procuración de justicia con la creación de la nueva Fiscalía General de la República, “hay bastante agenda por construir en específico en la atención a las desapariciones forzadas”.

A respecto señaló el anuncio de una política integral que considera un mecanismo extraordinario de identificación forense para superar el rezago que existe en los servicios médicos forenses, en específico, al interior de la República, si el gobierno federal impulsara lo anterior sería una medida notable y una manera adecuada de hacerse cargo de la crisis que hay en el país.

“En la medida en la que el combate a la impunidad en los casos que más agravian a la sociedad sea una prioridad de este gobierno, se estará atendiendo uno de los grandes pendientes en materia de derechos humanos”.