El presidente Barack Obama acudió este martes a un evento de la Casa Blanca con marcas de carmín en el cuello, por lo que sintió la necesidad de dar una explicación pública.

Después de saludar a los casi 300 invitados  con un "Aloha", Obama elogió la calidez de su bienvenida durante la celebración del Mes de la Herencia Asiático-Americana.

"Un signo de esa calidez es el lápiz labial que tengo en el cuello de mi camisa", dijo riéndose.

"Tengo que decir que creo que sé quien es la culpable", añadió, según publica Usa Today.

"¿Dónde está Jessica Sanchez?" Y se apresuró a añadir: «Jessica, no fue Jessica. Fue su tía. ¡Mira esto!», dijo señalando a la mancha de su camisa.

"Quiero que todos sean testigos, porque no quiero tener problemas con Michelle", concluyó.