Mariah Carey, muy aficionada a los vestidos ajustados, sufrió un precance durante una trasmisión en directo al programa de gran audiencia Good Morning America, donde tenía previsto interpretar uno de sus temas.

La cantante, que adelgazó notablemente tras el embarazo de sus gemelos, charlaba muy animada con la presentadora Lara Spencer en un escenario ubicado en Central Park (Nueva York) cuando notó que se había reventado la cremallera de su vestido, dejando la espalda al aire y amenazando con mostrar parte de su delantera.

La diva hizo gala de su sentido del humor y encaró el incidente con mucha naturalidad "Te quiero mucho Donatella pero el vestido ha reventado", dijo, en referencia a la diseñadora del vestido, Donatella Versace. Mariah hizo gala de su sentido del humor y encaró el incidente con mucha naturalidad: no tuvo problema con mostrar a las cámaras y al público congregado el motivo de su percance mientras pedía ayuda a unos asistentes.

La presentadora trató de 'echarle un cable' tapando su escote con el sobre que llevaba en la mano a lo que la artista replicó: "Bueno, yo sola me levanto éstas (sus senos)".

Finalmente el programa tuvo que cortar la emisión e ir a la publicidad. A su regreso, Mariah lucía otro modelo para cantar su nuevo tema Beautiful.