Ariel
Daniel Giménez Cacho, distinguido con el Premio a Co-Actuación Masculina en la 55 entrega de los Premios Ariel, posa en la alfombra roja previo a la ceremonia Pedro Sánchez / NOTIMEX

El premio de la debutante directora Paula Markovitch se alzó como mejor película el martes en la 55 entrega de los premios Ariel, caracterizada por el triunfo de jóvenes cineastas.

Vayan a verla y si no, no la busquen en piratería Rodrigo Plá, realizador de La demora fue reconocido como mejor director, mientras que Roberto Sosa, protagonista de la ópera prima de Sebastián del Amo El fantástico mundo de Juan Orol, fue reconocido como mejor actor.

"Este reconocimiento llega en un momento muy importante en mi vida", dijo Sosa al recoger el premio. "Vayan a verla y si no, no la busquen en piratería", agregó sobre la cinta que fue igualmente reconocida por su vestuario y fotografía.

Úrsula Pruneda, la protagonista de El sueño de Lú, de Carlos Sama, se llevó el premio a la mejor actriz.

El premio fue igualmente reconocida por el mejor guion original, mejor edición y como mejor ópera prima.

"Para mí la escritura de cine es fundamental. Considero que escribir cine es una obra literaria independiente. Dedico este premio a todos los escritores de cine", dijo Markovitch luego de recibir el premio al mejor guion original en la ceremonia realizada en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana.

Las películas de del Amo y Markovitch se impusieron ante La vida precoz y breve de Sabina Rivas del experimentado Luis Mandoki, que tras ser nominada en 10 categorías logró el galardón a la mejor coactuación femenina, para Angelina Peláez, mejor diseño de arte y mejores efectos especiales.

La demora también obtuvo el reconocimiento al mejor guion adaptado para Laura Santullo, quien desarrolló la historia a partir de un cuento de su autoría.

"Laura se adaptó a sí misma", bromeó Plá, esposo de la guionista, al recibir el premio en su representación.

Habla de algo que nadie quería hablar En tanto Colosio. El asesinato  obtuvo los galardones a la mejor coactuación masculina, para Daniel Giménez Cacho y al mejor maquillaje.

"Es una película que habla de algo que nadie quería hablar, que generaba mucho miedo y así ayudamos a abrir mentalidades tanto del público como de guionistas y productores", dijo Giménez Cacho sobre la cinta que retrata por vez primera en cine el asesinato del candidato a la presidencia mexicana Luis Donaldo Colosio Murrieta, acontecido en plena campaña política en 1994. "Hay muchos temas que podemos contar antes de que vengan productores extranjeros a contarnos nuestra realidad", agregó el actor.

La 55 edición del Ariel, organizada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), también incluyó exigencias al sector político para un mayor apoyo al cine local.

"No es posible que se privilegie solamente al sector de la exhibición. El cine mexicano es un asunto de soberanía nacional", dijo Juan Antonio de la Riva, presidente de la AMACC. "Demandamos un trato digno, equitativo y justo para el cine mexicano".

Giménez Cacho coincidió al señalar que el Estado debe "garantizar diversidad y que el cine llegue a nuestro público".

El histrión recibió el premio a la mejor película iberoamericana en representación del realizador español Pablo Berger, cuya cinta Blancanieves se impuso a la chilena No y la ecuatoriana Pescador.