Mujeres empoderadas emergen en contrastante continente asiático

Asia, un continente complejo por las diferencias políticas, religiosas, culturales y económicas de sus países, ha sido también escenario del empoderamiento de mujeres como la birmana Aung San Suu Kyi...

Asia, un continente complejo por las diferencias políticas, religiosas, culturales y económicas de sus países, ha sido también escenario del empoderamiento de mujeres como la birmana Aung San Suu Kyi, la blangadesí Sheikh Hasina Wazed y la vietnamita Nguyen Thi Kim Ngan.

Superando la situación de género que prevalece en Asia, con sus acciones y lucha incansable, estas tres mujeres han logrado empoderarse, un elemento que la Organización de Naciones Unidas (ONU) establece como indispensable para hacer frente a los desafíos sociales, económicos y políticos en el mundo.

En este continente las mujeres pueden lograr avances significativos y tener acceso a las oportunidades que brinda el desarrollo en naciones como Japón y China, pero en países como Afganistán o Pakistán el peso de las tradiciones les impide la igualdad frente el hombre y se les relega a jugar un papel secundario.

El Día Internacional de la Mujer 2019, que se conmemorará mañana viernes, celebra a representantes femeninas que con sus acciones contribuyen a la igualdad de género en el mundo, como Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz 1991; Sheikh Hasina Wazed, primera ministra de Bangladesh; y Nguyen Thi Kim Ngan, presidenta del congreso de Vietnam.

Estas mujeres asiáticas han luchado y se han preparado para asumir papeles preponderantes en la esfera pública y encabezar desde diferentes trincheras lo cambios necesarios para sacar adelante no solo a su género, sino a toda una nación.

La birmana Aung San Suu Kyi, de 73 años, asumió en 2016 como consejera de Estado y titular de los Ministerios de Exteriores, Energía, Educación y la Oficina de la Presidencia de Myanmar (antes Birmania), tras una larga lucha que le costó vivir 15 años bajo detención de algún tipo por orden del régimen militar.

Suu Kyi, quien por su lucha ha recibido varios reconocimientos, como el Nobel de la Paz 1991, Sájarov para la Libertad de Conciencia (1990) y Olof Palme (2005), es hija de Aung San, reconocido político que participó en las negociaciones con Gran Bretaña para poner fin al colonialismo y quien fue asesinado en 1947 por nacionalistas radicales.

Educada en Gran Bretaña, donde se graduó en Filosofía, Economía y Ciencias Políticas por la Universidad de Oxford y conoció a su marido, el británico Michael Aris, regresó a su país natal en 1998 pese a las amenazas del gobierno militar liderado por el dictador Ne Win.

Ya en su país fundó una organización a favor de los derechos humanos y de la instauración de un régimen democrático, y en 1990 ganó las elecciones convocadas por el régimen castrense, mismo que, sin embargo, no reconoció su victoria.

En 2015, es decir 25 años después, en nuevas elecciones obtuvo el triunfo, pero la activista no pudo asumir el gobierno debido a que la Constitución birmana, aprobada por el régimen militar, prohíbe ocupar la presidencia a cualquier persona cuyo cónyuge o hijos sean extranjeros.

La blangadesí Sheikh Hasina Wazed, quien ocupó el lugar 36 en la lista de Forbes de las 100 mujeres más poderosas del mundo en 2016, para dos años después escalar al sitio 26, se convirtió en la primera ministra de Bangladesh por tercera vez consecutiva después de que su partido, Liga Awami, ganará las elecciones parlamentarias de 2014.

Hasina Wazed, hija de Mujibur Rahman, el primer presidente de Bangladesh tras la independencia del país de Pakistán en 1971, ha convertido el alivio de la pobreza en una prioridad para uno de los países musulmanes más pobres y más poblados (unos 150 millones de habitantes).

Esta mujer, que inició su carrera política en las manifestaciones previas a la guerra de independencia, ha logrado que la empobrecida economía de su país triplicará su Producto Interno Bruto (PIB) de 2008 a 2017, cuando sumó 249 mil 724 millones de dólares.

También se ha ganado el apoyo de la comunidad internacional al recibir a más de 700 mil refugiados rohinyás, que el 25 de agosto del año pasado emprendieron la huida tras la violencia en el noroeste de Myanmar.

Hasina Wazed, de 71 años y quien estudió Artes y Ciencias en la Universidad de Dhaka, se encontraba en el extranjero cuando su padre fue asesinado en 1975, y regresó en 1981 a su país para asumir el liderazgo de la Liga Awami y encabezar una lucha contra el dictador Hussain Muhammad Ershad, hasta que la democracia retornó al país en 1991.

La vietnamita Nguyen Thi Kim Ngan se convirtió el 31 de marzo de 2016 en la primera mujer en ser elegida como presidenta de la Asamblea Nacional desde el establecimiento del régimen comunista en Vietnam, en 1945.

Con esta elección, el 31 de marzo del 2016, Vietnam dio un paso significativo en el empoderamiento de la mujer, ya que Nguyen Thi es considerada como uno de los cuatro “líderes claves” del país, junto al secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), Nguyen Phu Trong; el presidente Tran Dai Quang y el primer ministro Nguyen Xuan Phuc.

La licenciada en Finanzas y maestra en Economía ostenta una larga y ascendente carrera política al frente de diferentes órganos de dirección y es, desde hace 10 años, diputada a la Asamblea Nacional, un órgano en el que las mujeres ocupan apenas 25 por ciento de los escaños.

La mujer más influyente del país es desde 1981 miembro del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y de su Buró Político en los mandatos XI y XII (actual).

Antes de ser elegida presidenta de la AN, la dirigente de 63 años fue vicepresidenta del Legislativo, ministra de Empleo y realizó otras funciones en los ministerios de Finanzas y Trabajo, Inválidos de Guerra y Asuntos Sociales.