Pakistán detiene a 121 extremistas y ocupa 182 escuelas religiosas

Pakistán intensificó hoy su campaña contra las organizaciones islamistas proscritas, deteniendo a 121 personas y tomando el control de 182 escuelas religiosas (madrasas), después de la creciente...

Pakistán intensificó hoy su campaña contra las organizaciones islamistas proscritas, deteniendo a 121 personas y tomando el control de 182 escuelas religiosas (madrasas), después de la creciente tensión con India por el atentado de mediados de febrero reivindicado por un grupo extremista.

El Ministerio del Interior de Pakistán precisó en un comunicado difundido por Geo TV que los organismos de seguridad tienen a 121 personas en “detención preventiva”, mientras las autoridades provinciales han tomado el control administrativo de 182 escuelas religiosas.

Agregó que los gobiernos provinciales también han tomado el control de instituciones de otros grupos, incluyendo 34 escuelas o colegios, 163 dispensarios, cinco hospitales y ocho oficinas de organizaciones proscritas, además incautaron 184 ambulancias.

Se trata de la mayor operación de Pakistán en los últimos años contra grupos islamistas proscritos, en un intento por actuar contra este tipo de organizaciones a las que Estados Unidos acusa de estar vinculadas con actividades terroristas.

Las autoridades paquistaníes aseguraron que la campaña es parte de un plan previsto hace mucho tiempo y no una respuesta a la indignación del gobierno indio por la supuesta ineficacia de Islamabad a la hora de frenar a los grupos militantes que operan en territorio paquistaní.

Según la policía antiterrorista, muchos de estos grupos prohibidos, como el Jaish-e-Mohammed (JeM), organizan seminarios que luego son utilizados como cantera para el reclutamiento de milicianos.

Se sospecha que el Jamaa -ud-Dawa (JuD), que controla hospitales y una flota de ambulancias, gestiona también unas 300 escuelas religiosas en todo el país.

Pakistán se enfrenta a la presión de las potencias mundiales para actuar contra grupos que realizan ataques en India, incluido el JeM, que reivindicó el ataque del pasado 14 de febrero contra un convoy policial en la zona de Cachemira controlada por India, con un saldo de 40 muertos y decenas de heridos.

La víspera, el ministro de Estado para el Interior, Shehryar Afridi, advirtió que la operación contra las organizaciones proscritas en virtud del Plan de Acción Nacional continuará hasta el logro de los objetivos.

El gobierno federal detuvo el martes pasado 44 miembros afiliados a grupos extremistas, incluido dos familiares –su hijo y hermano- de Masood Azhar, líder del JeM, organización considerada terrorista por Estados Unidos y las Naciones Unidas.

Las detenciones tuvieron lugar tras las tensiones entre India y Pakistán, las cuales se intensificaron la semana pasada, cuando Nueva Delhi bombardeó supuestas bases de JeM en territorio paquistaní, al argumentar que fue una "acción no militar preventiva" porque el grupo estaba tramando más ataques.

En respuesta, Pakistán derribó dos cazas indios y capturó uno de los pilotos (liberado el viernes), además realizó bombardeos a través de la Línea de Control (LoC, frontera de facto en Cachemira) de territorio indio sin causar bajas ni daños, en el primer incidente grave desde la guerra indo-paquistaní de 1971.

Pakistán e India se han enfrentado en tres guerras desde que se independizaron de Reino Unido en 1947, dos de ellas por la disputa territorial de Cachemira.