Destacar como mujer en el adverso entorno africano, tres casos de éxito

Alcanzar posiciones de poder como mujer en África sigue siendo un desafío, aunque ha sido superado por figuras como la presidenta de Etiopía, Sahle-Work Zewd, la primera ministra de Namibia, Saara...

Alcanzar posiciones de poder como mujer en África sigue siendo un desafío, aunque ha sido superado por figuras como la presidenta de Etiopía, Sahle-Work Zewd, la primera ministra de Namibia, Saara Kuugongelwa Amadhila y la vicesecretaria de la ONU, la keniana Amina Mohamed.

El Día Internacional de la Mujer 2019, que se conmemorará el próximo 8 de marzo, tiene puesta la mirada precisamente en aquellas que desde diferentes posiciones están cambiando el panorama en el mundo de la política y la igualdad de género, como es el caso de las tres africanas.

Bajo el lema “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”, el Día Internacional de la Mujer se centrará este año en las formas innovadoras para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

En el caso de África, las mujeres y los niños constituyen el sector más vulnerable de la población. Al año, medio millón de africanas mueren por complicaciones en el embarazo y 100 mil más por abortos inseguros. Gran parte de estos decesos se producen en las zonas menos desarrolladas.

En gran parte de los países de África, las disposiciones legales y las prácticas tradicionales limitan el acceso de la mujer a la tierra y a otros tipos de propiedad, según información de Naciones Unidas (ONU).

Bajo este adverso panorama, destacan casos como los de la presidenta de Etiopía, la primera ministra de Namibia, y la actual vicesecretaria de la ONU, que son muestra de los avances logrados por las mujeres en un continente en donde la mujer tiene escasas posibilidades de desarrollo.

La diplomática Sahle-Work Zewde hizo historia el 26 de octubre de 2018, cuando se convirtió en la primera presidenta de Etiopía, cargo al que llegó tras la renuncia del mandatario Mulatu Teshome, quien había asumido en 2013.

Según una biografía publicada por la ONU, la diplomática colaboró por tres décadas con el organismo, periodo en el que se desempeñó como jefa de un proyecto de paz en la República Centroafricana, representante ante la Organización Unesco y directora general de la ONU en sus oficinas en Nairobi.

En su país, Zwede fue directora general de Asuntos Africanos en la cancillería y embajadora en Francia y Yibuti. Antes de asumir la Presidencia, la diplomática era representante especial del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ante la Unión Africana (UA).

La designación de Zewde se enmarca en una serie de reformas sobre igualdad de género del primer ministro Abiy Ahmed, quien nombró un nuevo gabinete conformado por 50 por ciento de mujeres, incluida la ministra de Defensa, Aisha Mohammed, un cargo ocupado tradicionalmente por hombres.

Aunque el cargo de Zwede tiene un carácter más bien honorífico, ya que el Poder Ejecutivo recae en el primer ministro, su asunción marca un hito en la historia de África.

Antes de ella solo tres mujeres habían llegado a la Presidencia: Ellen Johnson Sirleaf en Liberia (2006-2018), Joyce Banda en Malaui (2012-2014); y Ameenah Gurib-Fakim en Mauricio (2015-2018).

Saara Kuugongelwa Amadhila, quien asumió como primera ministra de Namibia en marzo de 2015, se graduó como licenciada en Ciencias Económicas en la Universidad de Lincoln, Pennsylvania, en 1994, tras pasar su niñez y adolescencia en Sierra Leona, luego de ser exiliada de su país en 1980 a los 13 años de edad.

Al regresar a Namibia trabajó unos meses en la Oficina de la Presidencia, hasta que en 1995 fue designada como directora general de la Comisión Nacional de Planificación, cargo que ocupó hasta 2003, cuando fue nombrada ministra de Finanzas.

De acuerdo con el portal de la Oficina del Primer Ministro de Namibia, como ministra de Finanzas, Kuugongelwa-Amadhila se destacó por aplicar una severa disciplina fiscal que le permitió presentar el primer superávit presupuestario del país en los periodos 2006-2007 y 2007-2008.

A su vez, la actual vicesecretaria de la ONU, la keniana Amina Mohamed, es profesora adjunta de Prácticas del Desarrollo en la Universidad de Columbia y fue miembro de diversos consejos y grupos consultivos como el Grupo de Alto Nivel sobre la Agenda para el Desarrollo.

Antes de incorporarse a la ONU, la keniana trabajó para tres gobiernos sucesivos de Nigeria, en los que se desempeñó como asesora especial sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), asesoró sobre cuestiones como la pobreza, la reforma del sector público y el desarrollo sostenible, y coordinó programas relacionadas con los ODM.

En junio de 2012 fue nombrada asesora especial del entonces secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre la Planificación del Desarrollo. Posteriormente, Mohamed contribuyó en forma decisiva a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Mohamed fue ministra de Medio Ambiente de la República Federal de Nigeria de noviembre de 2015 a diciembre de 2016, periodo en el que dirigió las actividades del país relacionadas con la acción sobre el clima, la protección del medio natural y la conservación de los recursos para el desarrollo sostenible.

El 15 de diciembre de 2016, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, anunció su elección como vicesecretaria general, con lo que se convirtió en la número dos del organismo, tras suceder al diplomático sueco Jan Eliasson.