Directora del Museo Nacional de Arte desea que se acaben feminicidios

Ojalá acabemos con los feminicidios. Ojalá seamos capaces de educar mejor a los hombres, porque golpear, matar y descuartizar los empobrece y los deja hechos una miseria. Ojalá les enseñemos a honrar...

Ojalá acabemos con los feminicidios. Ojalá seamos capaces de educar mejor a los hombres, porque golpear, matar y descuartizar los empobrece y los deja hechos una miseria. Ojalá les enseñemos a honrar a las mujeres como se merecen, expresó Carmen Gaitán Rojo, directora del Museo Nacional de Arte (Munal).

La maestra nació en Parral, Chihuahua, y sostiene que su trayectoria desde que inició en aquella ciudad, hasta la desarrollada en la capital del país y llegar a ser directora del Munal, el museo más importante de América Latina, habla por sí misma.

Entrevistada por Notimex, la promotora cultural alzó la voz: “Estoy feliz por dirigir este recinto y ser parte de este género en víspera de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Cito que soy originaria de la norteña ciudad de Parral, para enfatizar a las mujeres de todo México que si una se esmera, con empeño, lealtad y honestidad, y se tiene claro a dónde queremos llegar, sí podemos alcanzar las metas”.

Evidentemente, dijo Gaitán Rojo, siempre habrá obstáculos y pruebas en el camino, sin embargo, añadió, eso las hace más maduras y al mismo tiempo las prepara para realizar tareas como la que hoy tiene encomendada, y las que ha realizado desde hace 30 años cuando comenzó en el Palacio de Bellas Artes.

Su empeño le ha permitido trabajar al lado de gente como Fernando Gamboa, “el gran promotor de arte de este país” y figura inolvidable a quien ella honra todos los días. “He laborado en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Secretaría de Relaciones Exteriores, el extinto Museo de Arte Contemporáneo y apenas terminé la dirección del Museo de San Carlos”.

Esa trayectoria, comentó, es la que le granjeó llegar a dirigir el Munal con sus más de 6 mil 500 piezas de arte. “Aquí hago lo que he hecho siempre: honrar todos los días al público. En este momento trabajo afanosamente en recobrar la mejor cara del edificio, para que la luzca frente al público”, dijo, y con su sensibilidad característica, añadió:

“Estoy atendiendo desde aspectos tan pueriles como cambiar los focos fundidos y limpiar las entrañas del museo porque es común enfocarse en las salas de exposiciones, y en las exposiciones mismas, dejando a un lado las áreas poco visibles del recinto. Ya transité por los techos y bajé cascajo; ya estuve en los sanitarios y cambié los botes de basura”.

A partir de ahí, informó la entrevistada, se ha encaminado al diseño de un programa de actividades con las que reforzará la atención a los niños. Les va a transmitir experiencias de arte y al mismo tiempo, llevará las exposiciones que presente en MUNAL al público de la Ciudad de México a diversos recintos en el interior de la República Mexicana, dijo.

Desea montar exposiciones de artistas de entre 50 y 70 años para que muestren sus obras en el museo. En ese proyecto habrá mujeres que se integrarán a la experiencia artística. “Honro al género con una trayectoria sustentada en estudiar, leer mucho y trabajar, tener compañías buenas, no tener vicios y tener buenos compañeros sentimentales”, aseguró.

Pero, sobre todo, “siempre teniendo en mente que cada día somos aprendices y que cada día aprendemos algo. Yo lo hago de mis equipos de trabajo, de mis compañeros en el campo de la promoción cultural, y especialmente, de mujeres que me enseñan que vale la pena luchar por nuestros derechos, en nuestra calidad de seres humanos y como mujeres”.

Carmen Gaitán es una mexicana que primero honra a sus padres y a su familia con una conducta intachable y responsabilidad en los puestos que ha desempeñado. Eso, para ella, es ser una mujer cabal. Por eso día a día trata de ser congruente entre lo que piensa, lo que dice y lo que hace. Asegura escucharse a sí misma, a su voz interna y a su intuición.

“Entre mis logros más queridos está haber participado en el descubrimiento de la Reina Roja de Palenque en 1994. Fue una de las experiencias que más me conmovió por ser ese personaje una mujer. Estuve en el momento que se descubrió su tumba y en todos los pasos hasta que llegó a los medios de comunicación para convertirse en una noticia internacional”.