Desfile de comparsas y carros alegóricos alegran Veracruz

Después de una larga espera, los veracruzanos pudieron disfrutar del Primer Desfile del Carnaval de los 500 Años, que contó con más de 100 grupos, entre comparsas, batucadas y carros alegóricos.A...

Después de una larga espera, los veracruzanos pudieron disfrutar del Primer Desfile del Carnaval de los 500 Años, que contó con más de 100 grupos, entre comparsas, batucadas y carros alegóricos.

A bordo del Carro de los 500 Años de la fundación de la Vera Cruz, la reina del Carnaval, Ilse Riande, saludó al público mientras sus acompañantes bailaban sobre la representación de la arquitectura colonial del puerto.

Por su parte, Víctor González “Buchaca” saludó a los jarochos desde su “castillo móvil” que rindió homenaje a las fortalezas que se construyeron en el puerto para protegerlo de los ataques piratas y las invasiones.

El momento que hizo bailar a las familias y grupos de amigos en las gradas, no podía proporcionarlo otro que no fueran las comparsas que homenajearon al Carnaval de Río de Janeiro, Brasil, así como la Escuela de Samba Tradiciones de Brasil, que contagió de alegría a los presentes.

Por su parte, las figuras gigantes de un espectacular dragón y un sorprendente pegaso,  que acompañaron a las comparsas, dejaron a todo el público fascinado por la creatividad de los artesanos veracruzanos que hicieron posible traer la mitología hasta las calles del puerto.

Asimismo, los virtuosos jarochos que se dedican a crear magia en los desfiles a través de los carros alegóricos, dieron muestra de su talento en las máscaras, diablos y personajes de la ciudad de Veracruz a gran escala que sorprendieron a propios y extraños.

El Primer Desfile del Carnaval más Alegre del Mundo, hizo gala de la inclusión que caracteriza a esta fiesta, ya que entre los bailarines se pudo observar a personas en silla de ruedas, adultos mayores y miembros de la comunidad LGBTTTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trasvesti, Transgénero, Transexual e Intersexual).

Desde las 17:00 horas, los veracruzanos comenzaron poco a poco a llenar el Bulevar Avila Camacho para dirigirse a sus respectivas gradas, no sin antes surtirse de cervezas.

Durante la espera, niños, jóvenes y adultos se distraían viendo pasar a las decenas de vendedores de algodones de azúcar, volovanes, quesos, papas, refrescos y accesorios brillantes. De vez en cuando, alguno de ellos compraba algo para hacer más amena la espera.

La música proveniente de stands de patrocinadores del Carnaval de los 500 Años, así como de bares al otro lado de la avenida, mantuvieron el ambiente festivo al ritmo del reggaetón, salsa y rock. Una vez iniciado el desfile, fue ambientado por los grupos de música que acompañaron a las batucadas y a las comparsas.