Conoce los seguros asociados a tus productos financieros

En México existen productos financieros como tarjetas de crédito o débito, créditos hipotecarios; de nómina y de automóvil que incluyen seguros, y cuyas coberturas regularmente son tanto para el...

En México existen productos financieros como tarjetas de crédito o débito, créditos hipotecarios; de nómina y de automóvil que incluyen seguros, y cuyas coberturas regularmente son tanto para el producto en sí como para la persona que los adquiere.

De acuerdo con la revista Proteja su Dinero, en su sección Ve a lo Seguro, existen varios tipos de seguros asociados y uno de los de mayor uso es la Tarjeta de Crédito y los seguros que regularmente ofrecen son los de viaje, contra accidentes y de protección de compras.

En la página de internet de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el apartado de Tarjetas de Crédito es una herramienta donde se pueden consultar características de cada una de las tarjetas de crédito.

El sitio ofrece una descripción general, comisiones, requisitos, beneficios, costo anual total (CAT), tasas de interés y seguros que ofrece el mercado nacional para comparar y elegir la que mejor se ajuste.

En los Cajeros Automáticos de las instituciones financieras que operan en México se pueden adquirir productos o servicios que normalmente se contratan con un ejecutivo en la sucursal.

Ahí se pueden contratar desde seguro contra robo, aunque incluye un cargo extra y este varía, dependiendo de cada institución y algunos de los beneficios al contratar este tipo de seguros son la cobertura de seis mil hasta 20 mil pesos por robo.

Además de la cobertura por las siguientes ocho hasta 24 horas después de haber utilizado el cajero, así como el reembolso entre tres o cinco días hábiles.

También funcionan en las tarjetas de nómina y en el caso de éstas si se solicita algún crédito, ya sea de nómina o personal, pueden tener vinculado un seguro de vida o desempleo.

En México, la población adulta que tiene un seguro privado aumentó 4.6 millones, al pasar de 15.5 a 20.1 millones, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF 2018).  

Los seguros, puntualizó la Condusef, no son un gasto, ya que representan una inversión que se puede programar hoy para evitar un mayor desembolso el día de mañana.