"Déjame", conjunción de amores en la mente y corazón de Armando Ramírez

“Me gustan los boleros, su letra y su música. En general la canción romántica. Las canciones románticas siempre cuentan una historia breve, que puede ser de amor o de despecho, pero invariablemente...

“Me gustan los boleros, su letra y su música. En general la canción romántica. Las canciones románticas siempre cuentan una historia breve, que puede ser de amor o de despecho, pero invariablemente de rompe y rasga. Por eso me gustan…”, dejó ver Armando Ramírez, narrador y cronista nacido en el barrio de Tepito.

Fiel a ese gusto, y amante como lo es del Centro Histórico de la Ciudad de México que lo vio nacer (“muchas personas creen que Tepito ya no es el Centro Histórico pero de veras, sí lo es”) recreó el romanticismo latinoamericano en el que a cada rato algunas mujeres dicen a su pareja “¡déjame!”, “pero de mentiritas, porque si las dejan de verdad…”.

Al comenzar a escribir, dijo a Notimex, entró en diferentes planos de creación, porque al mismo tiempo quería hacer una suerte de crónica del Centro Histórico de la Ciudad de México, con todo y Tepito. “La casa donde yo nací está a ocho calles de Palacio Nacional, por eso mi entrañable amor a esa zona de la capital, a la que en su conjunto amo tanto”.

Comentó que de niño vivió el Centro Histórico. Caminaba por las aceras y pasaba frente a los cines y conoció al Museo de Cera que durante años estuvieron en la calle República de Argentina.

Recordó cuando entraba al edificio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para conocer y admirar los murales que adornan sus espacios abiertos hasta hoy.

“Una vez me gané una beca para ir a estudiar inglés a una escuela de por ahí. Mi abuelita fue la que hizo todo el papeleo. Me daban para el camión, pero como la escuela estaba cerca, a un lado del Monte de Piedad donde ahora hay joyerías, me iba caminando y con lo de los pasajes me compraba lo que se me antojaba”, evocó el escritor con vivo interés.

Esa conjunción de amores en su mente y en su corazón dieron como resultado “Déjame” que la noche de este sábado fue presentada en el marco de la 40 Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, festival de libros, autores y lectores que tiene lugar en ese recinto de la vieja calle de Tacuba, Centro Histórico, hasta el próximo 4 de marzo.

Tras escribir el libro que ya editado e impreso suma 204 páginas, Armando Ramírez pudo llegar a una conclusión, en materia de amores, que tiene evidentes tintes de absoluta sabiduría salomónica: “En esto de las relaciones no importa clase social, nacionalidad o cultura, el hombre es hombre y la mujer, mujer, con nuestros cachivaches existenciales”.

El autor comentó que entre sus recuerdos, su gusto por los boleros, y los sesudos análisis que ha realizado sobre las relaciones de pareja en cualquiera de sus numerosas variantes (amigos, novios, esposos, amantes, amigos con derechos, apasionados ocasionales, etcétera) se asomaron en su proceso de escritura las imágenes que tiene de otros temas.

Por ejemplo, citó que como se iba temprano a sus clases de inglés, pasaba frente a los primeros asomos de lo que hoy es la zona arqueológica del Templo Mayor, con los descubrimientos del maestro Manuel Gamio. “También me metía a la catedral y llegaba hasta las catacumbas para jugar escondidillas con otros niños que andaban por ahí”.

Otra experiencias que datan de cuando ya había entrado a la adolescencia, con todo y su naciente sensualidad e ingreso a la inevitable sexualidad, se agolparon en su inspirada pluma para dar vida a la mencionada novela, donde "Armando", el protagonista, es escritor, periodista y cronista, y le gusta el Centro Histórico y los boleros. Mera coincidencia.