La Roma, colonia que abona literatura, historia y modernidad

La colonia Roma, ubicada en la Ciudad de México, ha sido estudiada, filmada e inscrita en la literatura nacional de las grandes obras mexicanas; han resaltado su arquitectura art decó, art nouveau y...

La colonia Roma, ubicada en la Ciudad de México, ha sido estudiada, filmada e inscrita en la literatura nacional de las grandes obras mexicanas; han resaltado su arquitectura art decó, art nouveau y neogótico, con una sensación de haberse detenido en el tiempo.

Existen momentos en la historia del país que transcurrieron en esta colonia, que ahora se llena de restaurantes, bares, cafeterías, cantinas, entre otros comercios y donde la generación millennial convive todos los fines de semana, eventos únicos en los ámbitos político, cultural, artístico y pictórico.

Ha sido un lugar también de las minorías a pesar que nació como una colonia para las clases pudientes del porfiriato después de los años 20 y sobre todo 30; se ha diversificado, aquí se han refugiado españoles, sirio-libaneses, judíos, gitanos, así como gente de todo el país, destacó el director e investigador titular del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Manuel Perló Cohen.

Mucha gente consideraba a la colonia Roma como su patria chica, pues se sentían cobijados y sobre todo, les evocaba su ciudad natal; ha albergado también a políticos importantes de otras entidades que decidieron instalarse aquí.

Así, este espacio, relativamente pequeño de la Ciudad de Méxco concentra una cantidad de historia extraordinaria; y ahora la película del director Alfonso Cuarón lo que ha hecho es tomar la importancia de lo que es el lugar donde creció, la calle donde vivió, su colonia y sus desplazamientos, de su casa al cine o a la escuela.

Así como sus ruidos, lo que él percibió en todo ese tiempo, desde los grillos hasta los vendedores de camotes, esto que para algunos dice mucho, Cuarón lo quiso meter como un reconocimiento de lo que fue su niñez y sus primero años de adolescente. Además de poner a la colonia en un lugar importante como el que siempre ha tenido.

El también economista y doctor en planeación urbano-regional dijo que si se hubiera hecho un filme que se llamara Narvarte, hubiera sido un descubrimiento del lugar, incluso de colonias importantes como Polanco o Tepito, que tiene fama internacional, “hay lugares en México que son importantes como Coyoacán que desde los años 30 fue un sitio muy atractivo para artistas y gente alternativa”.

Sin embargo, la colonia Roma era el espacio de todos, como de la comunidad lésbico-gay, antes de que pudiera salir a manifestarse de manera abierta, tenía sus colonias y sus cabarets, y la Roma era una de ellas, por eso hay una novela que se llama “El vampiro de la colonia Roma” del escritor Luis Zapata, la cual es extraordinaria, incluso algunos la llaman la primera novela gay de México.

No obstante, agregó, es mucho más que eso, es un planteamiento literario que tiene un estilo novedoso y narra a la colonia Roma desde su interior. Pero eso no es nuevo, ya que desde los años 20 algunos autores como Martín Luis Guzmán o Rodolfo Usigli empezaron a hablar de ella, cuando hacen sus descripciones y desplazamientos por la ciudad, relatan “llegué a Avenida Jalisco y tomé por la calle de Oaxaca.

Ya empiezan a hacer referencias físicas de la colonia Roma y años después, se hace literatura en la cual ésta va a ser el personaje o es uno de los personajes importantes, juega un papel como lo puede jugar una casa o una familia.

“Creo que la película de Cuarón no toma tanto a la Roma como personaje principal, pues no se ve a Cleo caminando por la colonia echando novio o yendo por el pan, no hay ese tipo de anécdota, todo sucede al interior de una casa en la Ciudad de México, yo diría que hay más descripción sobre otros espacios en México que sobre la propia colonia Roma”, consideró.

En el filme hay cuatro referencias visuales muy claras, la calle de Tepeji con la casa y todo lo que sucede al rededor de ella, los vendedores como el señor que vende miel de colmena, el afilador de cuchillos “qué lástima que no encontraron uno de esos afiladores de cuchillos que eran de origen checo que habían venido durante la guerra y usaban sombrero y te preguntabas ¿este es un afilador de cuchillos? venían todos elegantísimos, eran todos unos artistas del afilado de cuchillos”.

Perló Cohen indicó que otra referencia es cuando van por uno de los niños a la escuela, lugar auténtico, pues ahí es donde asistía Cuarón, otra referencia importante que motivó la recreación extraordinaria, es la ida al cine las Américas, “esa es muy hermosa porque van los niños tocando los timbres y haciendo travesuras”, y llegan a este espacio de modernidad que era este cine.

Aunque no era solo un cine, era un conjunto urbano donde había oficinas, bancos, cafeterías y todo tipo de tiendas, así como estacionamiento, y hoy es el Black Berry, esa es una referencia importante. También reprodujeron los tranvías que corrían sobre Avenida de los Insurgentes, así como sobre Avenida Baja California y Álvaro Obregón, los tranvías eléctricos eran preciosos, una maravilla, se podía, incluso, viajar de mosca en la parte de atrás, pues iban muy despacio, no adquirían mucha velocidad.

Precisó que hay una escena donde se enfoca y nombra las calles Tepeji y Monterrey “se ve que era una esquina muy importante para él, Monterrey es una calle grande, mientras que Tepeji es muy pequeña, esa ya es la Roma Sur y eso es importante, pues este espacio tiene una historia muy diferente a la de la Roma Norte, la cual alberga la Casa Lamm, tiene las plazas, la historia ilustre de la plaza Río de Janeiro.

La iglesia de la Sagrada Familia, posee los iconos arquitectónicos y urbanísticos de los grandes personajes como Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Aarón Sáenz o María Conesa, “se toma cada calle y se le da un personaje, en la Roma Sur no hay nada, no hay parques, no hay una avenida tipo Álvaro Obregón u Orizaba, donde uno pueda pasear en una banqueta amplia y los árboles y las fuentes”.

O que te lleven a una glorietita, como La Plaza de las Cibeles que es parte de la Roma Norte, que anteriormente era la plaza Miravalle, un sitio enorme con su fuente, esa era la Roma regia, bien trazada.

Mientras uno se va desplazando hacia el sur se encuentran lotes más pequeños, callecitas, algunas de una cuadra, callejones, y esto ayuda a entender que la Roma de Cuarón es de una clase media, acomodada, profesional, que vive en la Roma, pero que tiene una gran frustración social, porque es una clase que tenía expectativas y que no logra ese ascenso, por muchas razones.

Que sí experimentaron los habitantes de la Roma que se fueron a Polanco a Las Lomas, Anzures, la Del Valle y a los suburbios como Satélite, Echegaray o Tecamachalco y va a llegar un momento que la clase acomodada con ascenso social se va a ir de la Roma y los que se quedan después de la década de los 50 y 60 es porque no les queda de otra, tenían casas muy bonitas, pero a lo mejor no podían comprarse otra y se tuvieron que quedar.

Refiere que en una ocasión Alfonso Cuarón dijo que el vivió en la Roma Sur a la que le decían “la roña”, pues era un estatus social diferente al de la otra Roma, pero también a una colonia que dejó de ser de las grandes fortunas.

Aquí, indicó el directivo, la Roma, como en muchos otros lugares, las rentas congeladas en 1942 la modificó, porque eso hizo que muchos inquilinos se quedaran ahí durante 30 o 40 años, pero no eran los habitantes “popof” o “fifí”, como se diría hoy, eran de grupos sociales bajos, gente que venía de provincia o de Tepito o de la colonia Morelos y que lograban instalarse ahí y para ellos era un ascenso.

En cuanto a la arquitectura, relató que la iglesia de la Sagrada Familia se empezó a construir en 1906 y fue la primera etapa con sus estilo neogótico, también está la plaza Río de Janeiro con el edificio de Las Brujas, a éste lo rehicieron y le quitaron mucho de la parte más neogótica que tenía.

Los dos primeros almacenes departamentales se construyeron aquí, es una colonia que siempre ha tenido una actividad económica importante, además el poblamiento vecinal creció más; los cines eran importantes en la colonia desde los años 20 empezaron el cine Balmori, el cine Roma y muchos otros que luego cerraron y llegaron una nueva tanda de cines en los años 40 y 50, como el Estadio Roma o el de las Américas.

En cuanto a su futuro, mencionó que mucha gente habla de que la colonia ya no es lo que era, todas estas glorias, los escritores y vecinos, se yupificó, se hizo un lugar de millennials, zona de hipsters, “yo no lo veo tan mal, no soy pesimista, la colonia tiene mucha resilencia y mucha capacidad de adaptación”.

Recordó que después de los sismos de los años 57 y 85 todo mundo decía que se había acabado y resurgió, se convirtió en un lugar muy activo y atractivo “yo no veo mal que se construyan edificios de tres o cuatro pisos, si es para gente que lo puede pagar, que lo paguen, pues es preferible que esté un edificio de jóvenes hipsters a que esté una casa abandonada o una construcción que no tiene ningún valor patrimonial.

La Roma tiene el mayor número de inmuebles que son patrimonio arquitectónico de la Ciudad de México y hay un trabajo de catalogación de la colonia y no se va tirar cualquier edifico, hay lugares que están bien definidos o se puede mantener la crujía primera de la casa y atrás construir un buen lugar.

Los vecinos organizados harán que sea una colonia que permita que este proceso de transformación que ha tenido, continúe, que no la quieren congelar en el tiempo y si no se logra atraer gente nueva, grupos de élite, se viene abajo, sino tuviera la inversión que tiene, la colonia estaría dada al "catre".

Dijo que aunque se habla mucho de especulación inmobiliaria, hay un proceso de renovación y se tiene que hacer de forma inteligente y que sirva para beneficiar a toda la colonia, la cual puede traer cosas malas como más tránsito, pero también impuestos prediales, esto se regresa en servicios para la colonia, ”no es sencillo, pero prefiero eso a una colonia muerta", finalizó.