Certificación de calidad, esencial para organismos electorales

Con ajustes en sus procesos, capacitación de su personal y planeación de sus objetivos, cualquier instituto electoral del país que se lo proponga puede alcanzar la certificación de calidad, aseguró...

Con ajustes en sus procesos, capacitación de su personal y planeación de sus objetivos, cualquier instituto electoral del país que se lo proponga puede alcanzar la certificación de calidad, aseguró el consejero del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), Yuri Gabriel Beltrán Miranda.

En el marco del Primer Foro de la Asociación Mexicana de Consejeras Estatales Electorales (AMCEE), recordó que el IECM al analizar la funcionalidad de sus procesos conoció la ISO Electoral, ISO/T 17582:2014, la cual señala los requisitos que los organismos electorales deberían cumplir para la ejecución de sus procesos en cumplimiento de los más altos estándares internacionales de calidad.

En su ponencia titulada “Certificación ISO”, el consejero electoral expuso que las normas ISO señalan las características técnicas que en calidad deben de tener todos los productos y servicios.

En este caso, subrayó, no sólo bastó con que el IECM se apegara a ese estándar internacional, había que ajustar un Sistema de Gestión que le permite detectar desviaciones, corregirlas a tiempo y estar en condiciones de ofrecer a la ciudadanía trabajos de clase mundial.

Precisó que existen diferentes procesos sustantivos que las instituciones electorales pueden certificar: Registro de Electores, Registro de Organizaciones Políticas y Candidatos, Logística Electoral, Emisión del Voto, Conteo de Votos y Declaración de Resultados, así como Educación Electoral, Fiscalización del Financiamiento de Campañas Electorales y Resolución de Disputas Electorales.

En este sentido, indicó que funcionarios del IECM se capacitaron como auditores líderes en esta norma y replicaron dicha preparación al interior de dicho Instituto, lo que llevó 10 meses después a obtener la Certificación que lo convirtió en el primer órgano electoral subnacional con dicha distinción.

De acuerdo con un comunicado, Beltrán Miranda mencionó que una etapa importante para la certificación es la pre-auditorías y posteriormente la auditoría final. “Las auditorías previas a la certificación son la clave, pues con ello detectamos desviaciones. Es así que en el IECM se conformó un grupo que periódicamente audita al organismo y detecta omisiones que se deben corregir”.

Indicó que el obtener la certificación en 2016 fue solo el primer paso, ya que el ciclo de la certificación es de tres años e incluye auditorías de seguimiento anuales y en cada ciclo de certificación.

Además, por lo menos una de estas autorías se debe realizar durante el proceso electoral por lo que “en 2018 nos fueron a visitar tres veces, antes de la elección para verificar cómo se iba a hacer, el día de la jornada de votación y después de los comicios, en donde se tuvo que demostrar que todos los procesos se realizaron, no sólo bajo los estándares de la norma internacional, sino como se había señalado en los objetivos planteados meses antes”.