México es uno de los 10 países con mayor diversidad lingüística y a lo largo de su territorio habitan 68 pueblos originarios, más de 150 lenguas y más de 300 variantes, todas ellas en peligro de extinción.

La lengua náhuatl es la que cuenta con el mayor número de hablantes. Son más de un millón 725 mil hombres y mujeres los hablantes, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De esta cifra, alrededor de 19 mil 500 hablantes viven en Morelos, entidad donde además habitan indígenas que se comunican en tlapaneco, zapoteco y mixteco.

A decir del ingeniero Roberto Sarmina Domínguez, jefe de Pueblos Indígenas y Culturas Populares del ayuntamiento de Temixco, en comunidades como la de Cuentepec, que pertenece a la ciudad de Temixco, la lengua náhuatl es el idioma cotidiano de sus habitantes.

De ahí que a través de actividades culturales se busque impulsar y salvaguardar los usos y costumbres de su población indígena. Un ejemplo es la proyección de la película “Roma”, de Alfonso Cuarón, que tuvo traducción simultánea al náhuatl gracias a la plataforma internacional Ecocinema.

Para el maestro en Educación Indígena, Moisés Bello Estrada, estas acciones tienen un gran impacto en las comunidades, toda vez que ayuda al fortalecimiento de la identidad indígena y contribuye a que los hablantes se sientan valorados.

Por su parte, Benito Pérez Suárez, quien concluyó una maestría en Educación Básica, aseguró que para los pueblos indígenas es un orgullo hablar dos idiomas, por lo que “escuchar la película en nuestra lengua materna (náhuatl) nos ayuda a conocer las situaciones reales de otros pueblos y a conocer que son similares”.

Originaria de Cuentepec, Morelos, la maestra Angélica Ayala celebró que exista el interés por abrir espacio a actividades donde las comunidades se sientan cobijadas por su lengua, “que sepan que les están hablando en su idioma”, anotó.

En un recorrido por las calles de este pequeño municipio, Notimex constató que la población habla náhuatl de forma cotidiana y que son los niños y jóvenes quienes dominan tanto el español como dicha lengua.

Y es que en las escuelas de preescolar y primaria la educación es indígena, es decir, se trabaja de manera bilingüe (náhuatl y español) con el objetivo de preservar la lengua y la cultura.

Así los niños cursan obligatoriamente la asignatura de lengua indígena, donde se les enseña a escribir y hablar en náhuatl.

Aunque reconocen que el hablar un idioma originario sigue siendo motivo de discriminación, Bello Estrada, Pérez Suárez y Ayala manifestaron su orgullo por hablar dos idiomas.

“Hay discriminación en muchos ámbitos pero estas actividades (proyección en náhuatl) nos fortalecen como personas, porque nos animamos a seguir hablando nuestra lengua y nos inspira a hacer otras actividades (...) además, la gente se divierte y lo disfruta más cuando lo vive a través de su lengua”, compartió Ayala.

Desde el año 2000, el 21 de febrero se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, con el objetivo de promover la preservación y protección de todos los idiomas que se emplean en el mundo.