Organización acusa a policía del Congo de ejecuciones sumarias

Human Rights Watch (HRW) acusó a la policía de República Democrática del Congo (RDC) de la ejecución sumaria de la menos 27 personas, algunas de las cuales fueron atadas, estranguladas y mutiladas...

Human Rights Watch (HRW) acusó a la policía de República Democrática del Congo (RDC) de la ejecución sumaria de la menos 27 personas, algunas de las cuales fueron atadas, estranguladas y mutiladas, en una ofensiva contra las pandillas en la capital Kinshasa en 2018.

Las acusaciones fueron rechazadas por la policía congolesa, sin embargo, los señalamientos hechos por la organización están basados en entrevistas con casi 80 testigos, familiares de las víctimas, funcionarios de seguridad y otros, y se suma a denuncias anteriores sobre ejecuciones de presuntos pandilleros.

En un reporte, publicado este jueves, HRW hace referencia a hechos ocurridos durante la Operación Likofi IV (que significa “puño de hierro” en el idioma local Lingala), la cual fue conducida por la policía entre mayo y diciembre del año pasado.

En un hecho referido en el documento, durante una redada nocturna, policías enmascarados rodearon a jóvenes desarmados, los mataron y, en algunos casos, arrojaron sus cuerpos cerca de sus hogares, en un supuesto intento de hacer que los asesinatos parecieran delitos urbanos.

“Los agresores usaban ropas civiles o uniformes de policía, máscaras o capuchas para ocultar sus rostros” y las víctimas eran estranguladas en lugar de ser fusiladas, ya que el uso de armas de fuego apuntaría la responsabilidad de las muertes a la policía, señala el informe.

Indicó que algunas de las víctimas mortales, incluidos tres adolescentes de 16 y 17 años, tenían marcas que indicaban que sus brazos habían sido atados detrás de sus espaldas y al menos tres tenían genitales amputados.

“Las víctimas estaban desarmadas y no representaban un riesgo inminente para la vida que hubiera justificado que la policía utilizara fuerza letal”, dijeron testigos a HRW, según los cuales siete personas fueron tomadas por la policía durante la operación y están desaparecidas, entre ellas un menor de 15 años.

HRW citó declaraciones de un testigo de un asesinato ocurrido en el mes de mayo, en el cual la policía estranguló a la víctima –que estaba desarmada- con un cable negro hasta que comenzó a convulsionar y luego arrojó su cuerpo cerca de su casa.

El portavoz del nuevo presidente de RDC, Félix Tshisekedi, Vidiye Tshimanga, se negó a comentar el informe, pero el jefe de la policía de Kinshasa, general Sylvano Kasongo, acusado en el reporte de tener una estrecha participación en la operación, rechazó que esos hechos hubieran ocurrido.

“Son acusaciones falsas. La policía no mata personas, las arrestamos y las llevamos ante la justicia”, declaró a la prensa internacional.

El presidente Tshisekedi, quien asumió el cargo el mes pasado, se comprometió a limpiar los abusos a los derechos humanos cometidos por las fuerzas de seguridad del país, a las que criticó frecuentemente durante el mandato de su predecesor, Joseph Kabila.