El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, inaugurado hoy por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, "es un sueño y compromiso cumplido para mantener el recinto en tierras regiomontanas", dijo Alfredo Harp Helú, promotor e inversor del proyecto en el Parque Fundidora.

En presencia también del jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo Garza, el gobernador, Jaime Rodríguez Calderón, el alcalde regiomontano, Adrián de la Garza Santos e integrantes del salón de los inmortales, el empresario mexicano refrendó su amor al beisbol y al país.

En su mensaje, el también presidente del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano y propietario de los Diablos Rojos del México, rememoró cómo se concibió el proyecto, tras la reciente desaparición del recinto de los "inmortales" que por cuatro décadas se mantuvo al interior de la Cervecería Cuauhtémoc.

El nuevo museo deportivo patrocinado por el reconocido empresario, mediante una inversión de 400 millones de pesos, se edificó en un área de siete mil 200 metros cuadrados, y mostrará las hazañas de los –hasta el momento- 196 "inmortales", cuyas placas dan cuenta del reconocimiento a su destacada trayectoria en “El Rey de los Deportes”.

Los aficionados al beisbol y visitantes en general podrán disfrutar de juegos interactivos, jaulas de bateo y pitcheo, además de exposiciones, por lo cual el nuevo Salón de la Fama del Beisbol Mexicano representa una visita obligada para aficionados y familia en general, dijo el empresario nacido en Oaxaca.

“Hoy comienza un sueño más para el beisbol mexicano, una obra hecha con todo mi amor por México, un país campeón, tenemos todo para lograr los mejores trofeos a nivel mundial, sólo falta decisión y compromiso, así que comencemos a actuar, como se juega el buen beisbol, jugar en equipo.

“El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano que hoy nos reúne, es un jonrón con casa llena, acoge a las estrellas que brillan de día y de noche, a aquellos jugadores, managers, ampayers, directivos y hombres de los medios de comunicación que merecen nuestro reconocimiento, en un nuevo hogar que nos permite recordar sus hazañas”, dijo.

Agregó que: “los inmortales del beisbol mexicano jamás esperaron que la suerte jugara por ellos, decidieron encaminarse por la vía del entrenamiento, la constancia, el esfuerzo y la disciplina.

“Una y otra vez, vencieron sus miedos para lograr las grandes hazañas que encumbran al beisbol que tanto orgullo causa en sus aficionados, es momento de poner en práctica estas enseñanzas, dueños de equipos, peloteros, medios de comunicación, gobiernos, autoridades deportivas y aficionados”, convocó.

En opinión de Harp Helú, “somos los únicos responsables para que este deporte siga brillando en los corazones de los mexicanos, a veces nos cuesta asumir las derrotas, pero lo importante es tener más juegos ganados que perdidos y en México, estoy seguro que existen las condiciones para lograrlo, reitero, juguemos en equipo y vamos a triunfar”.

En este contexto, manifestó que “el beisbol es dinámico, como lo será este Salón de la Fama, una obra en constante renovación, un sitio para acudir, una y otra vez, para recordar a los grandes de nuestro deporte y para aprender algo más.

“El Salón de la Fama será un punto de encuentro, un lugar de convivencia familiar, un sitio inspirado por el Cerro de la Silla, para dar cobijo a un centro de desarrollo creativo y social, una visita obligada en Monterrey”, sostuvo.

“En este recorrido nos daremos cuenta que el beisbol, además de ser un deporte, es también historia, estadísticas y un arte elocuente que inspira a los creadores, a poetas, periodistas, fotógrafos, estadistas, locutores y artistas, entre otros”, manifestó.

Refirió que “hace un año la posible desaparición del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano entristeció a los aficionados, durante 40 años, Monterrey había sido sede de este recinto, pero no tenía casa propia y cerró sus puertas”.

No obstante, prosiguió en su remembranza, “en el Juego de Estrellas que se celebró en Oaxaca en 2013, me comprometí a edificarlo, y posteriormente, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, me ofreció todas las facilidades necesarias, para que en el glorioso Parque Fundidora y Monterey siguiera siendo y tuviera el privilegio de albergar la catedral de los inmortales”.

Al final del evento, el hombre de negocios destacó el apoyo a los más de mil 200 trabajadores de muchas regiones del país que con su esfuerzo lograron la edificación del nicho de los "inmortales" del béisbol nacional.

Hizo un reconocimiento a Francisco Padilla, director del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano y otros colaboradores del proyecto, incluido el arquitecto Daniel López Salgado.

“Hoy los vientos soplan a favor de nuestro beisbol mexicano, pues el corazón del presidente, Andrés Manuel López Obrador, late con un bat y una pelota, y desea contagiar su pasión a lo largo y ancho del país”, dijo.