La zona de de exclusión aérea para vuelos de aeronaves no tripuladas cerca de los aeropuertos de Reino Unido será ampliada hasta cinco kilómetros a partir del 13 de marzo, de acuerdo con el Gobierno británico y la Autoridad de Aviación Civil (CAA).

La decisión se produce después de una grave interrupción en el aeropuerto de Gatwick en 2018, cuando los avistamientos de "drones" llevaron a la cancelación de alrededor de mil vuelos.

Violar las reglas podría llevar a una sentencia de prisión de hasta cinco años, sin embargo aquellos que necesiten usar un dron en el área restringida, por ejemplo, para realizar un estudio, podrán solicitar un permiso especial, reportó el canal de televisión británico Sky News.

Cualquier persona que decida comprar un dron deberá familiarizarse con el Código de Conducta para drones y un folleto con nuevas leyes o leer las reglas en la página web, añadió el canal.

A finales de diciembre, el aeropuerto de Gatwick, el segundo más importante de Londres, tuvo que cancelar todos sus vuelos después de que fueran avistados unos drones sobrevolando el perímetro de sus instalaciones situadas al sur de la ciudad.

El incidente, clasificado como crimen, generó un caos en el aeropuerto, afectando los planes navideños de más de 100 mil personas.

El 8 de enero, el Aeropuerto Internacional de Londres Heathrow también tuvo que suspender salidas de vuelos por un dron avistado cerca de sus instalaciones.

Tras el incidente en Gatwick las autoridades británicas barajaron aumentar la zona de exclusión aérea cerca de los aeropuertos y las pistas de uno a cinco kilómetros, así como otorgar a la policía poderes adicionales para autorizar el aterrizaje de drones, exigir documentación relevante de aparatos aéreos no tripulados y realizar registros.