Bukele propone dar a escuelas dinero de edificio legislativo salvadoreño

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, dijo hoy que este lunes propondrá reorientar la mitad del presupuesto destinado al nuevo edificio de la Asamblea Legislativa (16 millones de dólares...

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, dijo hoy que este lunes propondrá reorientar la mitad del presupuesto destinado al nuevo edificio de la Asamblea Legislativa (16 millones de dólares) para la construcción de 50 nuevas escuelas.

A través de redes sociales, Bukele dijo que "mañana lunes enviaré una pieza de correspondencia a la Asamblea Legislativa, que propondrá reorientar esos 16 millones de dólares a la construcción de 50 nuevas escuelas modelo, incluidas cinco de artes y 14 bibliotecas, una por departamento".

Asimismo, propuso la construcción de un mejor edificio para el Legislativo, cuyo diseño sería donado por "un estudio salvadoreño de arquitectura mucho mejor, más moderno, más eficiente, más ecológicamente sustentable y más accesible que el que se pretende construir", añadió.

El presupuesto aprobado desde 2014 para la construcción del nuevo edificio de la Asamblea es de 32 millones de dólares. La semana pasada el presidente del palacio legislativo, Norman Quijano, dijo que echará andar la obra y que asumirá "los costos políticos" que esto implique.

"Estoy dispuesto a asumir, si eso representa costos políticos no hay problema, yo lo voy a asumir, pero yo voy a preservar la vida de dos mil 500 personas" (empleados legislativos), que ocupaban el edificio, sentenció Quijano.

Las declaraciones de Quijano se dan luego de que el inmueble en el que funciona la Asamblea sufrió daños tras el sismo de 6.4 grados registrado el pasado 1 de febrero de este año. El epicentro del sismo ocurrió 37 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, en Chiapas, México.

Tras evaluar el edificio, construido en 1971 y planeado para ser utilizado por 170 personas, Protección Civil dijo el jueves pasado que en el interior de este sólo deben permanecer como máximo 300 personas, y que "esos pesos deberán estar debidamente distribuidos en cada nivel".

Añadió que el personal que labora en el lugar y quienes lo visitan, están "en riesgo alto", mientras no sean aliviadas las sobrecargas impuestas a la edificación, tales como personas, mobiliario, equipos y remodelaciones, "a fin de evitar así un comportamiento no esperado de la estructura ante un nuevo sismo”.

El análisis fue basado en los estudios estructurales realizados por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) en 2013; los estudios de la Unidad de Ingeniería de la Asamblea Legislativa en los años 2014 y 2017 y al estudio realizado por un consultor especializado particular contratado por la misma Asamblea Legislativa en 2016.