Miles de “chalecos amarillos” tomaron las calles de Francia hoy en una nueva jornada de protestas que quedó marcada por algunos choques con la policía al final de la tarde y un incidente grave en el que un automovilista arrolló a al menos tres manifestantes.

De acuerdo con la policía francesa, un estimado de 41 mil 500 personas se movilizaron en el país contra el gobierno del presidente Emmanuel Macron, una cifra inferior de participación respecto a la semana pasada. Sin embargo, los “chalecos amarillos” contabilizaron más de 100 mil manifestantes.

Las protestas de este sábado, correspondientes al Acto XIV, se desarrollaron en calma a lo largo del día, pero por la tarde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías, aunque en ciudades como París, Toulouse, La Rochelle y Nantes los agentes utilizaron gases lacrimógenos para dispersarlos.

En París, donde la policía reportó la asistencia de cinco mil “chalecos amarillos”, estallaron choques cuando decenas de manifestantes se adelantaron para intentar dirigirse a los Campos Elíseos, bloqueado por docenas de oficiales, episodio que terminó con el arresto de al menos 26 personas.

Sin embargo, hubo otros incidentes como el ocurrido en la localidad de Le Mans, donde un grupo de personas irrumpió en la oficina de un diputado local del partido La República En Marcha (LREM), rompieron la puerta y las ventanas, derribaron los muebles y destruyeron equipo de cómputo.

“Es exasperante, nunca hemos visto un nivel de violencia tan alto”, dijo el parlamentario afectado, Damien Pichereau, quien recibió mensajes de apoyo de legisladores de todas las tendencias políticas.

En Ruán, un automovilista arrolló a al menos tres manifestantes, quienes sufrieron golpes leves y fueron trasladados al Hospital Universitario de la ciudad, informó la policía y señaló que el conductor declaró haber acelerado porque se asustó luego de que los manifestantes comenzaron a golpear su auto.

Según testigos, el hombre estaba irritado debido a que algunos “chalecos amarillos” golpeaban su coche, así que salió del auto y les gritó antes de volver a subir, arrancó y los arrolló.

Para este Acto XIV, las intenciones del movimiento fueron menos claras luego de que esta semana dos “chalecos amarillos” íconos, Eric Drouet y Christophe Dettinger, fueron juzgados por un tribunal de París acusados de violencia, por lo que las convocatorias tenían diversas consignas.

Sin embargo, una convocatoria común surgió para realizar mañana domingo en París una manifestación pacífica destinada a marcar los tres meses desde el comienzo del movimiento social.