La exespecialista en inteligencia de las Fuerza Aérea de Estados Unidos, Mónica Witt, fue acusada hoy de espiar para el régimen de Irán, de acuerdo con documentos desclasificados por el Departamento de Justicia tras una larga investigación.

Witt, de 39 años de edad y quien desertó en 2013, fue imputada por conspirar para entregar y entregar información de defensa nacional al régimen iraní, según los documentos, otros cuatro iraníes fueron imputados también.

La exagente de inteligencia y exresidente de Texas se encuentra prófuga desde entonces y se espera que pronto sea localizada tras la emisión de la orden de captura en su contra.

De acuerdo con la información dada a conocer, Witt habría tenido contacto con miembros de los servicios de Inteligencia de Irán y les dio información “altamente clasificada” de una misión del Departamento estadunidense de Estado.

Durante años trabajó en el área de contrainteligencia, pero se notó un cambio ”ideológico” contra su país y filtró información sobre operaciones vinculadas a Irán, entre nombres en código de agentes y tareas, además de ayudar al régimen de Teherán a desarrollar objetivos entre los militares estadunidenses.

Witt faltó a su juramento de cuidar la inteligencia y los secretos de defensa de Estados Unidos, señaló en un comunicado el Departamento y añadió que se le perdió el rastro cuando trabajaba como profesora de inglés en Afganistán y Tayikistán. Pudo haber estado también en Emiratos Árabes Unidos o Irán.

Al igual que Witt, otros cuatro iraníes, Mojtaba Masoumpour, Behzad Mesri, Hossein Parvar y Mohamad Paryar, también fueron acusados por ciberdelitos contra colegas de la exoficial en 2014.

El fiscal general adjunto de la División de Seguridad Nacional, John Demers, señaló en conferencia de prensa que este caso muestra el peligro al que están expuestos los oficiales de Inteligencia, quienes son identificados y atacados por los adversaros, incluso algunos puestos de su lado.