Al momento de vender o rentar un inmueble es común que los usuarios no reconozcan las medidas necesarias para fijar su precio, pues si está por encima de su valor real, corre el riesgo de no venderse, por el contrario, si es muy bajo, podría reflejar pérdidas en el patrimonio.

En este marco, Leonardo González, analista Real Estate de Propiedades.com, aseveró “El proceso de valuación de una vivienda es un proceso complejo, dado que los precios pueden estar sujetos a cierto margen de error.”

Por tal motivo, el sitio inmobiliario recomendó, en el caso de la venta, acudir a los peritos valuadores inscritos y aprobados por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHP), que es la fuente oficial para determinar el costo de una propiedad.

Ellos determinan el valor comercial de un bien raíz a partir de su ubicación, estado de construcción, conservación, ocupación y uso, así como la estructura del recinto según el plan de desarrollo urbano vigente, además de tomar las consideraciones necesarias para evaluarlo como monumento histórico o patrimonio arquitectónico.

Por el lado de las rentas, lo ideal es buscar a un agente inmobiliario para no inflar el precio, así se podrá ofrecer un costo real y justo, ni muy bajo, ni muy alto, señaló Rocío Uribe, socia directora de Quality Inmobiliaria Uribe.

Pero, si el usuario no tiene los recursos para contratar un agente, los expertos aconsejan realizar ejercicios de comparación en propiedades similares, siempre teniendo en cuenta los factores que agregarían un valor extra al inmueble como parques o ciclovías.

Uribe destacó que los elementos más buscados por quienes necesitan rentar un hogar son la cercanía a transportes públicos, escuelas, hospitales y zonas de trabajo.

“También se premia el estado del patrimonio, si está en buenas condiciones, recién pintado, resanado, con persianas, los pisos están en buen estado y los closets limpios. Si todo el inmueble está en bien acondicionado puede tener un mejor valor”, agregó.