Impulsa diputado de Morena avalar Ley General de Centros de Conciliación

El diputado Francisco Javier Ramírez Navarrete, del partido Morena, presentó una iniciativa para expedir la Ley General de Centros de Conciliación, que tiene el propósito de transformar el actual...

El diputado Francisco Javier Ramírez Navarrete, del partido Morena, presentó una iniciativa para expedir la Ley General de Centros de Conciliación, que tiene el propósito de transformar el actual modelo de relaciones laborales y crear nuevas instituciones que protejan mejor los derechos de los asalariados.

El legislador propone reformar las leyes Federal del Trabajo y la de Amparo, reglamentarias de los artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, documento que ya fue enviado a las comisiones de Trabajo y Previsión Social, con opinión de las de Justicia, y de Presupuesto y Cuenta Pública.

Señala que existe la necesidad de actualizar el ámbito laboral con una acción legislativa sustentada en la equidad entre la producción y la justicia social para los trabajadores.

Se busca poner "fin al régimen cuyos rasgos autoritarios y corporativos representaron un freno para su modernización", y alcanzar el equilibrio y armonía entre los derechos del capital con los del trabajo.

Además, que la protección de los intereses de los trabajadores derive del principio de legalidad, acceso a la justicia, promoción de organizaciones sindicales libres, autónomas, representativas, democráticas, con presencia y capacidad de interlocución real y de propuesta, en el ámbito de lo productivo y lo laboral.

En el documento se considera indispensable una reglamentación puntual y una revisión profunda de las normas secundarias del trabajo para hacerlas compatibles con el nuevo status político, económico y social de México, a fin de modernizarlo e incorporarlo al entorno de la creciente competencia e integración económica mundial.

En la exposición de motivos, Ramírez Navarrete detalló que existen 53 millones de trabajadores en México aproximadamente, de los cuales, casi 28 millones subsisten en condiciones por debajo de la línea de pobreza, y sólo un pequeño estrato goza de un empleo decente, al haber logrado constituir sindicatos representativos y contratos colectivos operativos.

Afirmó que existe un estado de "extrema miseria institucionalizada", debido a la crisis de la justicia laboral y a la ausencia casi total de sindicatos y contratos colectivos auténticos, situación que de no remediarse en el corto plazo, podría acentuar la crisis política, económica y social, así como la inviabilidad democrática de México.