La salud mental es el área de la medicina que ha quedado totalmente abandonada e invisible en los últimos años y es necesario trabajar en favor de esta especialidad, afirmó el coordinador del grupo del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval Flores.

Al inaugurar el Primer Foro Nacional de Salud Mental en el Palacio Legislativo de San Lázaro, expuso que acompañarán a los especialistas a hacer valer sus derechos. “Estos espacios son de ustedes y estamos dispuestos a ayudar para que puedan lograrlo”, dijo.

Del Centro de Atención Transgénero Integral, el psiquiatra Jeremy Bernardo Cruz Islas informó que 30 por ciento de la población en México ha sufrido algún trastorno mental en un momento de su vida, lo que equivale a 36 millones de habitantes.

Además, entre cinco y nueve por ciento de ese total demográfico sufre depresión, es decir 12 millones de mexicanos, lo que se asocia a un riesgo cinco veces mayor de un infarto y tres veces más de padecer obesidad, agregó.

Abundó que en la Ciudad de México la depresión afecta a nueve por ciento poblacional, alertó que las mujeres presentan mayor riesgo y más discapacidad y puntualizó que en México los trastornos psiquiátricos representan la quinta discapacidad.

Advirtió que hay un déficit de profesionales, se requieren de 12 mil a 20 mil psiquiatras pero actualmente sólo existen en territorio nacional cuatro mil, de los que mil 400 trabajan en el servicio público.

“La mayor parte de estos profesionales están en la Ciudad de México, mientras que en áreas rurales y conurbadas no se brinda el servicio”, comentó.

“México cuenta únicamente con 41 hospitales psiquiátricos, con infraestructura y personal en su mayoría envejecido o poco capacitado. Cerca del 80 por ciento con enfermedad mental nunca recibe tratamiento”, aseveró.

Durante su exposición "Aspectos neurobiológicos de la depresión", Rafael Salin Pascual, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, señaló que es una enfermedad seria, en donde hay importantes pérdidas pues no sólo es estar triste, ya que hay baja de energía e incluso los pacientes llegan a acostumbrase a esta situación.

“Se presenta reducción de apetito, ansiedad o agitación, sentimiento de inutilidad o culpa; incluso algunos pacientes llegan a presentar cuadros de psicosis”, abundó.

Enfatizó que cuando el paciente recibe un buen tratamiento contra esta condición se le ayuda a que no llegue a un nivel de neurodegeneración, dado que algunas personas son vulnerables a este cuadro.

Durante el foro se abordaron temas como "Obesidad y la salud mental"; "Psiquiatras infantiles", "Panorama epidemiológico de la salud mental infantil" y "Embarazo infantil y juvenil", entre otros. Asimismo, se escucharon testimonios de pacientes y familiares.