La formación de ciudades inteligentes implica la creación de una estructura que permita a los ciudadanos mejorar su calidad de vida mediante la automatización de aspectos cotidianos, identificados y atendidos con herramientas tecnológicas como Inteligencia Artificial o el manejo de Big Data.

Al respecto, el director de Unidad de Negocio para Ciudades Inteligentes en SAP, Alejandro Tinoco, señaló que existen cinco ejes que debe atender una ciudad que busque optimizar procesos y reducir los costos de funcionamiento.

Estos son: Movilidad, Gente y Calidad de Vida, Medio Ambiente e Infraestructura, Gobernabilidad y Economía.

“Convertirse en una ciudad inteligente a través del uso de la tecnología representa una oportunidad para diferentes ciudades del país; especialmente si consideramos que la Ciudad de México está entre las más pobladas del mundo”, apuntó.

Las urbes como la Ciudad de México deben atender serios problemas que se desprenden de la concentración de la población, y algunas ya han estado implementado soluciones que les ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas.

Entre ellas figura Dinamarca, que unificó los sistemas de pago de asistencia social en sus 98 municipios para reducir trámites burocráticos y tiempos de espera, de acuerdo con el directivo de la compañía dedicada al desarrollo de software empresarial.

“Resulta sencillo pensar los retos que enfrenta a diario la Ciudad de México. Desde agilizar trámites burocráticos, mejorar niveles de transparencia y rendición de cuentas en sus procesos, hasta hacer más eficiente y sustentable el sistema de transporte, e incluso prevenir inundaciones por las lluvias de verano”, mencionó Tinoco.

Estos ejes de acción son importantes para las grandes ciudades, las cuales de acuerdo con información proporcionada por SAP concentran a más de la mitad de la población mundial, cifra que va en aumento.

“De acuerdo con datos de la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, actualmente más del 50 por ciento de las personas viven en zonas urbanas, cifra que incrementará al 66 por ciento para 2050.

"La alta densidad genera una serie de problemas que con el paso de los años se agudiza, como la falta de sistemas de movilidad, contaminación, infraestructura obsoleta e inseguridad”, refirió Tinoco.

Los cinco ejes que convertirían a la Ciudad de México en una ciudad inteligente pueden atenderse mediante dispositivos para recabar datos, en el caso de la movilidad, además se pueden implementar soluciones innovadoras que permitan a la sociedad participar en una mejor construcción de su entorno, como lo hizo el estado de Indiana en Estados Unidos.

En cuanto al medio ambiente es posible monitorear el sistema de alcantarillado y las condiciones climáticas para ver si es que éste será suficiente para responder en caso de que las precipitaciones sean copiosas.

Mientras que en gobernabilidad el uso de tecnologías ayuda a reducir trámites y atender mejor a la ciudadanía, además las ciudades inteligentes llegan a tener un mayor desarrollo económico.