La Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno desde su inauguración en 1991 en Guadalajara, México, ha generado una serie de iniciativas con el objetivo de la integración económica, política, social y cultural de una comunidad de 670 millones de habitantes.

“La consigna es: unidos en la diversidad somos Iberoamérica”, sentenció la titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), la exvicepresidenta de Costa Rica (1994-1998), Rebeca Grynspan.

La también secretaria general adjunta de Naciones Unidas de 2010 a 2014 aseveró que el foro regional es uno de los más relevantes escenarios de diálogo político y de colaboración de la comunidad de 22 países (19 de América Latina, más España, Portugal y Andorra).

La Cumbre Iberoamericana se inauguró en 1991 en la ciudad de Guadalajara, México, por iniciativa de los gobiernos mexicano y español. Sesiona en sedes de los países miembros sobre temas de la amplia agenda regional.

La primera cumbre estableció el reconocimiento de un espacio común iberoamericano de concertación política y de cooperación, que en cada nueva edición “se ha ido dotando de profundidad y contenido”.

Desde la primera cita se han realizado 26 cumbres de jefes de Estado y de gobierno de Iberoamérica, cuyas decisiones benefician a 670 millones de personas que habitan en el bloque de 22 naciones.

La más reciente, la edición XXVI, se efectuó el 15 y 16 de noviembre pasado en la ciudad de Antigua Guatemala bajo el lema -que orientó los debates- “Por una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible”.

“Iberoamérica es uno de los espacios de diálogo y cooperación más longevos, porque enfatizamos en aquello que nos une y no en lo que nos divide”, destacó Grynspan, cuyo mandato de cuatro años se renovó en abril de 2018.

De acuerdo con Segib, que organiza y cumple los mandatos de las cumbres iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno, este mecanismo de diálogo regional “de alto nivel” impulsa la cooperación entre los 22 países.

En este sentido, ha conseguido generar acuerdos para la realización de acciones concretas en áreas como cultura, cohesión social y conocimiento, entre otras, y trabajar en conjunto temas relativos a la inclusión de mujeres, indígenas y afrodescendientes.

La Segib detalló como resultado de estas reuniones la creación del programa Bancos de Leche Humana, que ha beneficiado a más de 1.8 millones de recién nacidos y del proyecto de “Iberorquestas juveniles que por medio de la música ayuda a combatir la exclusión social.

Los países llevan adelante otros 25 programas de cooperación en Iberoamérica que la convierten en una región comprometida por el desarrollo y la prosperidad de la población.

En la XXVI Cumbre realizada en Antigua Guatemala se estudiaron los caminos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, así como la creación del Observatorio de estos compromisos y del Cambio Climático.

En la cita se presentó el Programa Iberoamericano sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que promueve la inclusión de unos 90 millones de personas de la región, así como el Campus Iberoamérica.

Esta iniciativa funciona como un portal que abre oportunidades de movilidad a estudiantes, investigadores y trabajadores en instituciones educativas y centros de investigación de Iberoamérica.

En la actualidad, los 22 países participan en la cooperación Sur-Sur, que en una década involucra más de siete mil proyectos. Entre los mayores oferentes destacan México, Argentina y Brasil, y entre los principales receptores El Salvador, Bolivia y Paraguay.

Los más de siete mil proyectos de colaboración ejecutados en la última década abarcan temas sociales, salud, industria y productividad, agricultura, gobernabilidad, calidad de las instituciones, transparencia, medio ambiente, ciencia y tecnología, entre otros.

Luego de la XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno – a la que asistieron 15 jefes de Estado y cuatro vicepresidentes-, se prepara la próxima edición del mecanismo de cooperación regional a efectuarse en el 2020 en Andorra.