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Consideran fallas en élites latinoamericanas al gobernar

La directora ejecutiva de la Corporación Latinobarómetro, Marta Lagos, consideró hoy aquí que la democracia como sistema político no ha fallado en la región, sino que lo han hecho las élites...

La directora ejecutiva de la Corporación Latinobarómetro, Marta Lagos, consideró hoy aquí que la democracia como sistema político no ha fallado en la región, sino que lo han hecho las élites gobernantes que se niegan a dejar el poder.

Al participar en el diálogo “Democracia y Constitucionalismo en América Latina”, expuso que “se podría definir como una traición de esas élites a la democracia, por haberse apoderado el poder”, no renovarse y permitir que la alternancia desarrolle más la política del país.

En el evento organizado por Casa de América y la Fundación Carolina, moderado por el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, recordó que en décadas pasadas se vendió la idea de que las elecciones iban a resolver muchos problemas.

Destacó que se ofrecieron libertades cívicas y otros beneficios que no llegaron, y eso ha llevado al creciente número de insatisfechos con el sistema político, pues solo 5.0 por ciento en cada país cree que hay democracia plena.

De acuerdo con el Latinobarómetro, el número de insatisfechos con la democracia era de 51 por ciento en 2009 y ha pasado a 71 por ciento en 2018, y de los satisfechos bajó en ese periodo de 44 por ciento a 24 por ciento.

Lagos destacó que uno de cada dos latinoamericanos “sabe que no llegará a ningún lado”, y aun cuando hay una clase media que salió de la pobreza en las últimas décadas es una parte grande “la que no ve luz al final del túnel”.

Recordó que 70 por ciento de los encuestados en sus estudios, “dice que los gobiernos trabajan solo para ellos y no para el pueblo y sus demandas”.

Abundó que en muchos casos es claro cómo se tuvieron programas democráticos que en su inicio crearon grandes expectativas, pero la élite decidió quedarse en el poder, como en Nicaragua, Ecuador, Venezuela y otros.

Asimismo están los casos de una élite que está afectada por la corrupción, como lo mostro recientemente el “caso Odebrecht”, ya que este es uno de los problemas que más afecta a la región.

Criticó que desde Europa se hayan conformado con mandar misiones de observación electoral y no decir cuando las cosas están mal hechas, en una actitud tímida basada en la no intervención de los países, pero que ha generado silencio ante las irregularidades democráticas, principalmente en Venezuela.

Agregó que en ese sentido no le sorprende que ganen personas como Jair Bolsonaro en Brasil, ya que si la gente dice que los problemas son los políticos y se presenta un candidato que dice no serlo y que corregirá lo hecho por las élites.

Refirió que a pesar de eso, tanto Bolsonaro como Andrés Manuel López Obrador en México, “no tienen posibilidad de dar solución a los problemas de sus países”, ambos con problemas de corrupción y fuerte desigualdad.

Aclaró que mientras López Obrador “tendrá una luna de miel más duradera” para tratar de reducir la violencia en México, en Brasil el riesgo de que en menos tiempo a Bolsonaro le salga la gente a protestar a las calles por no resolver los problemas económicos.