Demandan al gobierno canadiense dar acceso a salud a los indocumentados

Diversas organizaciones de salud, proinmigrantes y comunitarias demandaron hoy que el gobierno del primer ministro canadiense Justin Trudeau apruebe el acceso a los servicios de salud a los migrantes...

Diversas organizaciones de salud, proinmigrantes y comunitarias demandaron hoy que el gobierno del primer ministro canadiense Justin Trudeau apruebe el acceso a los servicios de salud a los migrantes sin estatus legal en Canadá.

Con base en la reciente resolución del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que calificó de “discriminatoria” la política canadiense de acceso a la salud, las asociaciones médicas y sociales citaron el caso de la inmigrante indocumentada Nell Toussaint, quien vive aquí desde 1999 y tiene problemas médicos.

Proveniente de Granada, la inmigrante de 49 años enfrenta problemas de salud como resultado de la negativa a servicios esenciales de salud.

Luego de revisar este caso, el comité de la ONU concluyó que Canadá debe proveerle una adecuada compensación por los daños que  ha sufrido.

También dio 180 días al gobierno canadiense para reportar sobre su legislación nacional a fin de asegurarse que los inmigrantes sin documentos legales tengan acceso a los servicios esenciales de salud, para prevenir una situación de riesgo que ponga en peligro sus vidas.

Las asociaciones argumentan que cerca de medio millón de inmigrantes en Ontario carecen de servicios de salud por lo que urgieron al gobierno de Trudeau, a través de una carta, a cumplir con las recomendaciones del comité de la ONU.

Le demdandaron también hacer los ajustes pertinentes al sistema de salud para que toda la población tenga acceso a los servicios de salud sin importar su estatus migratorio.

La carta, firmada por mil 521 personas, está dirigida al primer ministro Trudeau y a los ministros de Salud, Ginette Taylor, y de Migración, Ahmed Hussen.

Entre las organizaciones firmantes se encuentran Médicos Internos de la Universidad de Toronto, de la Universidad McMaster, psiquiátras, Amnistía Internacional, Asociación de Fisioterapia de Ontario, Centro Canadiense por Víctimas de Tortura, así como sindicatos, iglesias y defensores de migrantes.