Estudian nuevas técnicas de propagación vegetativa en higuera

Un experimento realizado en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) buscó evaluar dos diferentes enraizadores en estacas de higuera y determinar el efecto del...

Un experimento realizado en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) buscó evaluar dos diferentes enraizadores en estacas de higuera y determinar el efecto del túnel (bolsa de plástico), como una forma de disminuir la deshidratación y mejorar su producción.

En un comunicado, la institución educativa indicó que el higo tradicionalmente ha sido propagado por acodos aéreos, técnica de reproducción que consiste en que un tallo o una rama desarrollen nuevas raíces.

Señaló que esta técnica sirve para los casos en los que las ramas están demasiado altas y es prácticamente imposible torcerlas y hacer que éstas toquen tierra para que echen raíz.

De igual manera se hace con estacas (llamados explantes), en países como España, Turquía o Brasil, donde miles de hectáreas son destinadas al cultivo de esta planta.

Esta metodología fue empleada por Carlos Pérez Soto, ingeniero agrónomo de la UABCS, en la búsqueda de nuevas técnicas de propagación vegetativa en higuera.

De acuerdo con su investigación, este tipo de técnicas de propagado sirven para producir árboles frutales o de ornato, así como hortalizas, sin la necesidad de semillas, conservando las características de la planta madre.

Expuso que es un método muy sencillo, rápido y económico para los productores; quienes pueden obtener gran número de individuos.

Para el estudio seleccionó plantas sanas y en buen estado fisiológico, de las cuales fueron cortadas las estacas.

Las ramas de las plantas elegidas fueron deshojadas y una semana después se procedió a cortarlas, de esta manera se obtuvieron estacas de 16.0 cm de longitud, mismas que fueron preparadas y sometidas a diferentes tratamientos de propagación.

Con la ayuda de un enraizador, que son insumos que se aplican a los cultivos con el fin de fortalecerlas y promover el desarrollo de gran cantidad de raíces, a través de fitohormonas de enraizamiento, el experimento tuvo éxito en un 80 por ciento en uno de los prendimientos.

“Éste tuvo un impacto significativo en el crecimiento de la planta en sus primeros estadíos de desarrollo porque quedó en primer lugar, en cuatro de las seis variables que se estipularon para el proyecto”, señaló el universitario.

Sobre la trascendencia de contar con procedimientos que ayuden a mejorar la producción de este tipo de plantas, Pérez Soto dijo que es muy importante ya que en México, el cultivo de higuera se está incrementando, gracias a que es una buena alternativa económica para el sector rural.