El primer ministro de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, firmó este sábado su renuncia al cargo, para poner fin a un crisis política que ha paralizado al gobierno desde octubre pasado, informó la televisión News First.

Rajapaksa firmó su carta de renuncia, flanqueado por legisladores de su partido y bendecida por budistas y otros líderes religiosos en presencia de los medios de comunicación.

No está claro de inmediato si la carta ha sido entregada al presidente Maithripala Sirisena, aunque se espera que Rajapaksa presente más tarde, este mismo sábado, las razones que expliquen su renuncia.

El controvertido expresidente firmó, en una ceremonia desde su residencia reunido con partidarios, la renuncia al cargo que ocupa desde finales de octubre, en un intento por permitir el regreso de la estabilidad a la nación insular.

"El cambio de gobierno que la gente esperaba ahora ha tenido que postergarse. Pero las personas definitivamente obtendrán el cambio que desean. Nadie podrá evitar eso", señaló Rajapaksa en una declaración por escrito enviada a los medios locales.

Lakshman Yapa Abeywardena, un legislador cercano a Rajapaksa, afirmó a los periodistas el viernes que Rajapaksa decidió abandonar el gobierno luego de la crisis que estalló en octubre cuando Sirisena destituyó a Ranil Wickremesinghe y nombró al ahora renunciante como primer ministro.

El Parlamento rechazó dos veces su nombramiento.

A principios de diciembre, la Corte de Apelaciones apartó de sus funciones a Rajapaksa junto con su gabinete, una decisión que el jefe de gobierno impugnó ante el Tribunal Supremo.

El 13 de diciembre, el Supremo dictaminó que Rajapaksa no puede fungir al frente del Ejecutivo.

Una día más tarde, Namal Rajapaksa, hijo mayor del ya exprimer ministro, anunció que su padre ha decidido presentar su renuncia formal.

Un legislador de Sri Lanka dijo que el primer ministro en disputa, Mahinda Rajapaksa, renunciará el sábado para poner fin a la crisis política del país.

El legislador pro-Rajapaksa, Lakshman Yapa Abeywardena, dijo a los reporteros que el entonces premier decidió en una reunión el viernes con Sirisena renunciar para permitir que el presidente designe un nuevo gobierno.

Sri Lanka no ha tenido un gobierno en funcionamiento durante casi dos semanas y enfrenta la posibilidad de no poder aprobar un presupuesto para el próximo año.

"A menos que el primer ministro renuncie, no se puede nombrar a otro. Pero el país debe enfrentar las situaciones; un país no puede funcionar sin un presupuesto", dijo Abeywardena.

El país corre el riesgo de no poder utilizar los fondos estatales a partir del 1 de enero si no hay un gobierno que apruebe el presupuesto.

También tiene un pago de la deuda externa de mil millones de dóalres con vencimiento a principios de enero y no está claro si se puede atender sin un ministro de finanzas legal.

Sri Lanka ha estado en una profunda crisis política desde octubre, cuando Sirisena despidió abruptamente al primer ministro Ranil Wickremesinghe y lo reemplazó con Rajapaksa.

El mismo Rajapaksa, considerado héroe de guerra por derrotar a los rebeldes Tigres Tamil en 2009 después de una larga guerra civil, perdió en las elecciones de 2015 en medio de acusaciones de atrocidades de guerra, corrupción y nepotismo.

Rajapaksa, quien fue jefe de Estado entre 2005 y 2015, perdió de manera inesperada las últimas presidenciales de ese año frente a Sirisena tras una controvertida gestión que estuvo marcada por el fin del conflicto contra la guerrilla tamil en 2009.

En esta ocasión, después de su nombramiento como primer ministro, intentó obtener una mayoría en el Parlamento de 225 miembros, pero fracasó.

El actual presidente luego disolvió el Parlamento y convocó nuevas elecciones , pero la Corte Suprema rechazó esa medida como inconstitucional.

Sirisena ha rechazado repetidamente los llamamientos para volver a nombrar al anterior primer ministro, pero ahora puede verse obligado a hacerlo ya que Wickremesinghe cuenta con el apoyo de 117 legisladores en el Parlamento.

El Partido de Unidad Nacional, la formación de Wickremesinghe dijo ayer que el destituido primer ministro volverá a tomar juramento en su cargo el próximo domingo.