Madre Lupita
Imagen de la religiosa María Guadalupe García Zavala, Madre Lupita" la segunda mexicana en ser canonizada. LUIS FERNANDO MORENO / NOTIMEX

El Vaticano estableció que la Iglesia católica celebre el día 27 de abril la memoria litúrgica de la nueva santa mexicana María Guadalupe García Zavala, elevada a los altares el domingo pasado por el Papa Francisco.

Madre Lupita, como se le conoce coloquialmente, nació en Zapopan (Jalisco) justamente en esa fecha de 1878 y fue cofundadora de la congregación de las Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres, que actualmente cuenta con unas 170 monjas.

Es la segunda santa mexicana Ella se convirtió en la segunda santa mexicana gracias a la curación inexplicable de Wintila Godoy Salas, que a sus 82 años sufrió un repentino derrame cerebral que debió haberla llevado a una muerte segura mientras la trasladaban a un hospital.

Todo ocurrió el 12 de abril de 2008 cuando, tras un episodio de tensión nerviosa, la señora comenzó a sentir un terrible dolor de cabeza, a sufrir vómitos y náuseas. Inmediatamente fue trasladada al hospital Santa Margarita de Guadalajara, donde confirmaron su estado crítico.

Mientras los médicos intentaban salvarle la vida, una de las monjas del lugar exhortó a la familia a rezar a la madre Lupita, entonces beata. Entre ellas dos de sus hijas Carmen Cecilia y Gloria.

Incluso la segunda de ellas dijo: "Madre Lupita, llévame a mí y a ella déjale con sus hijos". A los seis meses falleció.

"Ya estaba destinado. Dios así lo quiso, yo acepto sus decisiones pero no dejo de estar triste por mi hija", confesó a Notimex la señora Wintila Godoy, quien actualmente cuenta con 86 años, la misma edad del Papa emérito Benedicto XVI.

Cuando sufrió el derrame debió ser traslada del hospital de Santa Margarita hasta un nosocomio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y en el trayecto, de repente, comenzó a pedir un pollo con papas ante la sorpresa de los médicos y enfermeros.

La operación que le realizarían fue suspendida y su caso fue considerado un "milagro", el episodio necesario para asegurar la santidad a la monja tapatía.

La mujer que sanó pudo saludar al Papa Francisco el día de la canonización El domingo, durante la canonización de la madre Lupita, la anciana pudo saludar al Papa Francisco, con el cual intercambió unas palabras.

"El Papa me preguntó cuántos años tenía, cómo me llamaba y de dónde era, cuando le dije mi edad me dijo: ¿me llevas 10 años?, soy más vieja que él. Entonces me pidió que rezara por él y yo le pedí que rezara también por mí. Me respondió que sí, que íbamos a rezar el uno por el otro", relató.

"Del milagro tengo muy pocos recuerdos, casi no estaba muy lúcida, recuerdo de un médico que me dijo: a ver si llega al hospital y entonces me dije a mi misma, tengo que llegar. María Guadalupe está conmigo, Dios está conmigo y me tiene que dar licencia de llegar. Y ahora estoy aquí", apuntó.