Comprometido con los mensajes que da a través del cine, el realizador español Juan Manuel Cotelo busca que los espectadores de su cuarta película “El mayor regalo”, encuentren en el perdón la manera más real de ser felices.

Y es que el documental incluye historias de reconciliaciones, así como encuentros de perdón. El objetivo, dijo el cineasta, es que el perdón puede poner fin a cualquier guerra, a la violencia y al odio en el mundo.

En su visita a México como parte de la promoción del material que tendrá su estreno en México este jueves 13 de diciembre, Cotelo mencionó que las historias fueron llegando a él poco a poco, fruto de sus películas anteriores en las que inyecta investigación para lograr una reflexión profunda en los espectadores.

“Al terminar una presentación de mi película 'El camino de tu vida' en un teatro de Bogotá, se me acercó una persona y me dijo algo desconcertante: Mis jefes quieren pedir perdón y quieren hacerlo a través de usted. Yo pregunté quiénes eran sus jefes y por Internet me fue presentando a personas muy conocidas en Colombia por el daño que habían hecho, eran paramilitares”, compartió en entrevista con Notimex.

De acuerdo con el realizador, le contó “cómo ellos se habían entregado a las autoridades por un golpe de consciencia que les decía:¿Qué hemos hecho?. En un solo día se entregaron 800 personas y el objetivo era encontrase con las víctimas para pedirles perdón”.

“A las pocas semanas regresé para el encuentro con sus víctimas. Nunca había visto una cosa tan hermosa, vi cómo las víctimas se abrazaron, besaron y compartieron comida, bebida, música, como si nada hubiera pasado”, agregó.

En ese tenor, Cotelo comentó que la reflexión que se le vino a la cabeza fue que “existe un final feliz real no utópico, teórico ni poético, que tiene la capacidad de poner fin a cualquier cosa, pero que no se habla de eso porque los titulares se enfocan más en que: Alguien hizo daño a alguien y ese es el punto final, pero para nosotros hay una coma porque todavía existen las reconciliaciones”.

Y bajo la premisa de que perdón significa final feliz, el documentalista asumió su compromiso como cineasta y decidió plantear una serie de historias alejadas de los convencionalismos del cine y la televisión donde se transmiten mensajes de odio, división y tristeza.

Recordó que años atrás trabajaba en un reportaje sobre pandillas y conoció a un chico de 23 años que había matado a varias personas y me dijo: “Aprendí a matar viendo películas”, cuando te dicen eso y te dedicas a hacer películas sabes que algo no está bien.

Añadió que desde entonces decidió preocuparse de que con su trabajo los espectadores salieran enriquecidos no solo entretenidos, sino esperanzados.

“Me preguntan sobre las expectativas de esta película y sí puede tener grandes números de audiencias, pero lo más satisfactorio es recibir mensajes que te digan: Mi hermano y yo no nos hablábamos por problemas de dinero. No hemos recuperado pero sí hemos recuperado la paz”, expresó con gran emoción.

Es así cómo en su cuarta película, la cual ya se ha convertido en el documental más visto en 2018 en España, invita a reflexionar en torno al perdón, la violencia y el odio en el mundo.

A lo largo de una hora con 45 minutos, Cotelo amalgama historias de España, Irlanda, Ruanda, Francia, Colombia y México. De este último país presenta la de Fracisco Santoscoy y Gabriela Gutiérrez de Santoscoy, un matrimonio que cuenta su proceso de reconciliación y perdón con el objetivo de generar conciencia en otras parejas y reencontrar la felicidad.

“Es la historia íntima de nuestro matrimonio y afecta a quienes están a nuestro alrededor. No fue fácil ni sencillo compartirla pero luego pensé que podría lograr que otras personas encontraran la felicidad a través de nuestra historia, en la que el perdón está presente”, comentó Gabriela Gutiérrez de Santoscoy.