La actriz y cantante Verónica Castro encabezó el elenco que esta noche dio “Las mañanitas” a la Virgen de Guadalupe, como parte de la conmemoración de los 487 años de sus apariciones en el cerro del Tepeyac, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero en esta capital.

Castro compartió su testimonio de fe en torno a la Virgen Morena y es que aseguró que tras caer de un elefante, el médico que la atendía le había dicho que tras una cirugía podría quedar invalida.

Sin embargo, su devoción hacia La Morenita hizo que se encomendará a ella y hoy en día puede caminar pese a los diagnósticos médicos.

“El médico me había dicho que no podría caminar más pero la virgen me dijo que me levantará y ya estoy de pie, incluso el doctor cuando me vio de pie me llamó la atención: te dije que no te levantarás, y pues le dije: La virgencita me dijo que me levantará”, compartió con su singular simpatía.

Entre los números musicales previos a “Las mañanitas” destacó el de Aracely Arámbula, quien antes de interpretar el tema “El amor”, dedicó su participación a “todos mis hermanos que pasan alguna pena y, muy especialmente, a mis Angelitos Unidos contra el cáncer”.

Por su parte, el Grupo Pesado cantó “Mi primer amor”; Paquita la del Barrio interpretó “Cumpleaños”; Aída Cuevas, “Abrázame muy fuerte”; Cynthia Rodríguez, “Y llegaste tú”; Edwin Luna, “Mi virgen ranchera”, y la exacadémica Paola, “Amor eterno”.

En punto de medianoche sonaron los primeros acordes de “Las mañanitas” y en compañía de todo el talento Azteca se rindió homenaje a la también llamada virgen del Tepeyac.

Arámbula, Cuevas, Rodríguez y todos los intérpretes antes mencionados lucieron emocionados y agradecidos por todas las bendiciones que la Virgen de Guadalupe ha derramado hacia ellos.

Entre las peticiones del elenco destacaron el bienestar para todos los mexicanos, pero también para los migrantes que enfrentan situaciones complicadas en su tránsito por México con dirección a Estados Unidos.

Y es que en la transmisión se presentaron historias de migrantes hondureños, quienes compartían sus peticiones para tener fuerza y lograr una mejor vida para sus hijos.

En compañía del padre José de Jesús Aguilar, Verónica Castro exclamó con gran fe: Ojalá se ablanden los corazones de por allá (Estados Unidos) y que encuentren trabajo.