Expertos de arte rupestre internacional se han adentrado en las profundidades del Cañón de Santa Teresa, en la sierra de San Francisco, Baja California Sur, para realizar una visita de cuatro días por algunos de los sitios rocosos donde está plasmado el “Gran Mural”, que hace 25 años entró a la Lista de Patrimonio Mundial.

Durante la visita harán ejercicios de reflexión e intercambio de experiencias profesionales para atender el patrimonio cultural milenario, que representa el más frágil de todos, pero también, uno de los logros más significativos de la humanidad, en relación con lo que nos define como humanos.

Entre los especialistas que recorrerán el lugar se encuentran la directora del Museo Nacional y Centro de Investigaciones de Altamira, en España, Pilar Monforte, el conservador general del Patrimonio Universal de Burdeos, Francia, Jean-Michek Geneste, y María Hernández Llosas del Instituto de Arqueología de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

La responsable de la investigación, la arqueóloga María de la Luz Gutiérrez Martínez, afirmó a través de un comunicado que la naturaleza del patrimonio arqueológico centrado en la Sierra de San Francisco, tiene una gestión compleja, por lo que se aplicarán modelos completamente distintos a los que se han realizado en zonas arqueológicas de México, ya que es un gigantesco museo abierto al público.