La presidenta de la asociación civil Causa en Común, María Elena Morera Mitre, consideró que para atacar la criminalidad se requiere reforzar las policías locales, pues ésta afecta a la mayoría de las comunidades.

Indicó que es indispensable invertir en la capacitación y el mejoramiento del nivel de vida de los policías, porque con todas sus carencias son ellos quienes deben estar a la cabeza de la seguridad del país.

“Hay que poner proyectos y presupuestos para levantar sus capacidades civiles a nivel local y estatal, porque los elementos y sus corporaciones sobreviven y hemos sido incapaces de profesionalizarlos a pesar de la inseguridad”, expuso.

Al hablar en conferencia de prensa sobre la situación policial del país, expuso que en los ocho años que lleva con estudios sobre la policía, ha comprobado que la mayoría de sus integrantes no son corruptos, y son quienes están cercanos a la gente, algo que no se va a alcanzar desde otras corporaciones.

Precisó que hasta el pasado 9 de diciembre, llevan contabilizadas 388 muertes de personas dedicadas a brindar seguridad en 30 entidades, más de uno al día (1.13) en promedio, en los días transcurridos de este año.

Morera Mitre estuvo acompañada en la conferencia por el analista de Seguridad Alejandro Hope; el director general de Causa en Común, José Antonio Polo Oteyza; y los investigadores del organismo David Blanc Murguía; María del Pilar Déziga Velázquez y Emilio Menéndez Beltrán.

“Hay experiencias muy puntuales en donde sí se ha logrado revertir, y además en muy poco tiempo, de contar con mejores policías. Un caso es la Policía Federal, que la construyeron en seis años, aunque sean los cimientos, pero es la mejor que está en funcionamiento”.

También, expuso, hay experiencias muy buenas en Nuevo León, como estado; en municipios como Nezahualcóyotl, Estado de México: Morelia, Michoacán y General Escobedo, Nuevo León.

“Si queremos una buena policía tenemos que ponerle el dinero y trabajar en ella durante un periodo mucho más largo”. abundó.

“Tenemos que construir la opción y dejarla a largo plazo. Si bien estamos diciendo que las policías están mal, estamos hablando de las policías como instituciones. Si el policía no puede confiar en su institución porque lo maltrata, tiene pésimos horarios, cuando se enferma no hay quien le dé un servicio médico adecuado o no tiene jubilación", agregó.

En la conferencia presentaron estudios, el primero de los cuales fue el Indepol, que mide el desarrollo policial, establecido en ley desde 2008, y que es un conjunto de reglas y procesos estructurados y entrelazados que comprenden la carrera policial, profesionalización, régimen disciplinario y la certificación para todos los policías.

El estudio detalla que con menos 37 puntos en promedio reprueba a las corporaciones en carrera policial, certificación, profesionalización, seguridad social y régimen disciplinario.

Expuso a manera de ejemplo que en muchas corporaciones del país no se estipula la jerarquía de los elementos, no se han realizado convocatorias de ascenso o no se cuenta con perfil de puestos.

Aún peor, continuó, en muchas no se les dan armas incapacitantes y carecen de academias con instalaciones adecuadas, como stand de tiro. En un buen número de corporaciones les suspenden el sueldo como una medida de castigo.

De tres mil 504 policías entrevistados en otro estudio en el país, 50 por ciento dijo que trabaja como policía como vocación; nueve de cada 10 indicó que cuenta con bajos salarios; cuatro de cada 10 señala que paga por sus uniformes; 61 por ciento de siente discriminado por la sociedad y una franca mayoría habla de la importancia de mejorar su capacitación.

Además, 34 por ciento de los entrevistados trabaja 24 por 24 horas y 18 por ciento, 12 por 12, cuando en el mundo es de ocho a 12 horas.

También, 92 por ciento explica que no sale a sus horas y las adicionales a cumplir en promedio nacional en el sureste se estimaron en 7.3 horas, lo que afecta su vida personal, salud y desempeño.