La sonda espacial Voyager 2 de la NASA, lanzada hace 41 años, salió de la heliosfera, la burbuja protectora de las partículas y los campos magnéticos creados por el Sol.

Así, por segunda vez en la historia, un objeto hecho por el hombre cruzó el borde exterior de la heliosfera el pasado 5 de noviembre, informó la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).

Este límite, llamado heliopausa, es donde el viento solar caliente y tenue se encuentra con el medio interestelar frío y denso. Voyager 1, pasó este límite en 2012, pero Voyager 2 realizará observaciones únicas de la naturaleza de esta puerta de entrada al espacio interestelar.

A pesar de que Voyager 2 se encuentra a poco más de 18 mil millones de kilómetros de la Tierra, los operadores de la misión aún pueden comunicarse con la nave, sin embargo, la información que emitirá tardará cerca de 16.5 horas en llegar a la Tierra.

La agencia espacial estadunidense detalló que la evidencia más convincente de la salida de Voyager 2 de la heliosfera se obtuvo de un instrumento que utiliza la corriente eléctrica del plasma para detectar la velocidad, densidad, temperatura, presión y flujo del viento solar.

Ese sistema detectó un fuerte descenso en la velocidad de las partículas del viento solar el 5 de noviembre. Desde esa fecha, no se ha observado ningún flujo de viento solar en el ambiente, lo que hace que los científicos de la misión confíen en que la sonda ya haya dejado la heliosfera.