Espera Silvano Aureoles respuesta para regularizar servicios educativos

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, señaló que la próxima semana espera una respuesta para que se regularicen los servicios educativos del estado, de lo contrario, encabezará una marcha a...

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, señaló que la próxima semana espera una respuesta para que se regularicen los servicios educativos del estado, de lo contrario, encabezará una marcha a la Ciudad de México y llevará el caso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

En tanto, el coordinador de delegaciones federales, Roberto Pantoja, dijo que la devolución a la Federación de los servicios educativos que hizo Aureoles la semana pasada no procedió.

Pantoja aclaró que fue la administración de Enrique Peña Nieto la que rechazó el hecho y mencionó que ahora, será el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, quien revise el caso.

Ante esta situación, Aureoles advirtió que si no hay una respuesta de la Federación para la regulación de los servicios de educación, encabezará una marcha a la Ciudad de México y llevará el caso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para exigir la federalización de la Nómina Educativa Básica y Normal del estado.

“Si la próxima semana no hay una respuesta de la Federación y tengo que encabezar una movilización a la Ciudad de México para que se regularicen los servicios educativos, lo voy a hacer, y si es necesario declararnos en huelga de hambre, también lo vamos a hacer”, manifestó el gobernador.

En rueda de prensa, aclaró que no es un capricho ni un arranque, desplante o desafío. Se trata, dijo, "de defender los servicios educativos en beneficio de nuestras niñas, niños y jóvenes del estado".

Aseguró que Michoacán no cuenta con los recursos para cubrir los salarios y prestaciones de los profesores este fin de año, e hizo votos por la apertura de la autoridad federal para revisar el tema.

Dijo que está listo para construir un nuevo pacto educativo y que Michoacán regrese a la normalidad en los servicios de educación, pero no en condiciones inequitativas como ha sido hasta ahora.