España busca lograr valer demandas sobre Gibraltar tras futuro Brexit

España buscará hacer valer sus demandas sobre Gibraltar (colonia británica en la costa sur española), incluso si se concreta la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), ante lo que ha logrado...

España buscará hacer valer sus demandas sobre Gibraltar (colonia británica en la costa sur española), incluso si se concreta la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), ante lo que ha logrado algunos acuerdos para respaldar su posición.

El proceso de retiro de ese país del bloque comunitario enfrenta obstáculos en el Parlamento británico, pero ante la incertidumbre de cómo acabará el gobierno español mantiene su postura de ser parte decisiva del futuro de Gibraltar con o sin Brexit.

El próximo día 11 de diciembre la cámara de los comunes votará el acuerdo que la primera ministra Theresa May firmó con los líderes de la UE, para la salida del país del grupo, aunque la dirigente conservadora no cuenta con los votos necesarios para conseguirlo.

Fuentes oficiales explicaron a Notimex que se va a esperar al resultado de ese proceso en el Parlamento británico, antes de volver a generar una posición sobre el diferendo que ambos países tienen sobre Gibraltar.

Sin embargo, aseguraron que la atención de España está en defender sus intereses sobre el futuro de la relación de Reino Unido y la UE que vinculen a Gibraltar, tal como se hizo en el acuerdo firmado el 25 de noviembre en Bruselas.

El diferendo protagonizado por ambos países es un nuevo pulso en los desacuerdos que desde hace más de 300 años tienen los dos países debido a Gibraltar.

El Peñón para los españoles y La Roca para los británicos, tiene una superficie de 4.8 kilómetros cuadrados, una longitud de 1.6 kilómetros y una superficie de 1.7 kilómetros, dentro de un istmo frente a la bahía de Algeciras, donde habitan más de 33 mil personas.

La posesión de Reino Unido de este espacio es consecuencia de la Guerra de Sucesión en España a inicios del Siglo XVIII, en la que participaron otras potencias coloniales, unos en ayuda del archiduque Carlos V de Austria, y otros a favor de Felipe V, que finalmente fue reconocido como rey de España.

Las fuerzas anglo-holandesas llegaron a Gibraltar en medio de esa guerra el 4 de agosto de 1704, lo que obligó a la mayoría de pobladores y autoridades a abandonar el lugar, al negarse a apoyar a Carlos de Austria, y se establecen en San Roque y en Algeciras.

El Tratado de Paz y Amistad de Ultrech, firmado el 13 de julio de 1713, precisa que el Reino de España cede Gibraltar a Gran Bretaña, con una cláusula de que en caso de abandono España tomará la soberanía del lugar.

A lo largo de tres siglos han sido muchos los intentos de España por recuperar ese espacio, clave para estrategias militares y control del acceso oeste del Mediterráneo, y del paso por el estrecho que separa al continente africano, y en todos los casos ha fracasado.

Fuentes oficiales explican que, sin renunciar a la reivindicación histórica, de momento el gobierno español ha optado por no hablar solo de cosoberanía compartida de Gibraltar con Reino Unido, como se planteó en pasados procesos de negociación.

Según el gobierno español, con el acuerdo que se votará el día 11 en la cámara de los comunes, España tiene asegurado que cualquier relación futura entre Reino Unido y a UE y para todos los temas que afecten a Gibraltar se tiene que contar con el visto bueno español.

Sin embargo, el gobierno británico asegura que no se ha cedido en nada su ejercicio de soberanía sobre Gibraltar, y que el acuerdo con la UE no pone un alcance territorial a la futura relación, en la que no se obliga a incluir a Gibraltar.

Los dos gobiernos firmaron la semana pasada acuerdos sobre Gibraltar negociados de cara a la salida de Reino Unido de la UE, sobre los derechos ciudadanos, medio ambiente, control (contra el contrabando) de tabaco y alcohol.

Además, está en la mesa uno sobre temas fiscales (que es una de las demandas del gobierno español), que debe ser aprobado en breve por el Consejo de Ministros antes ser firmado.

En una reciente declaración institucional en que explica la posición de su gobierno sobre este asunto, el presidente español Pedro Sánchez expuso se trata de una cuestión de integridad territorial, soberanía nacional e identidad como país.

Explicó que Gibraltar “no es solo un territorio por descolonizar, tal y como reconoce el derecho internacional y Naciones Unidas”, sino que es una de las primeras economías a beneficiarse de un régimen de excepción británico y al mismo tiempo acceso al mercado común europeo.

“Esto ha provocado consecuencias negativas para la zona circundante, el campo de Gibraltar (donde viven 268 mil españoles en ocho municipios circundantes a la colonia británica), cuya prosperidad y progreso es para el gobierno español un tema de Estado”, dijo.

En la relación de España y Reino Unido sobre Gibraltar también hay otros problemas sobre los que cada cierto tiempo surgen disputas, como el narcotráfico (desde el norte de África hacia la costa sur española), el patrullaje marítimo en aguas limítrofes.

Asimismo, la venta ilegal de combustible de una embarcación a otra en esas aguas, así como los choques entre policías de ambos lados de la frontera gibraltareña debido a los controles de seguridad.