La Corte Suprema de Argentina rechazó hoy recortar la pena a Rufino Batalla, un represor acusado de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar, lo que sentó un precedente para evitar que otros condenados sean beneficiados con libertad anticipada.

La llamada ley 2x1 que contabiliza doble el tiempo que los condenados han pasado en prisión fue rechazada por los jueces Ricardo Lorenzetti, Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Elena Highton de Nolasco.

El único magistrado que votó a favor fue el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, quien ya había adelantado su posición, lo que hacía temer a los organismos de derechos humanos que se impusiera una norma que equivale a dotar de impunidad a los represores.

De esta manera, el máximo órgano de justicia cambió de criterio, ya que a principios de mayo de 2017 Highton, Rosenkrantz y Rosatti beneficiaron con el 2x1 al represor Luis Muiña, condenado en 2011 por el secuestro y desaparición de trabajadores de un hospital.

El recorte de su pena abrió la puerta a que cientos de acusados de secuestro, asesinato, tortura o de apropiarse de bebés durante la dictadura, pudieran quedar en libertad a pesar de que fueron condenados por delitos probados.

En ese momento, la decisión provocó movilizaciones históricas en contra del fallo, con marchas multitudinarias en todo el país que demostró que en la sociedad argentina hay un consenso para castigar los crímenes de la dictadura.

Gracias a la presión social, el Congreso revirtió el fallo que favorecía a Muiña y emitió una ley que impide la aplicación del 2x1 a represores, pero la norma no había sido cambiada por la Corte Suprema, que este martes debía decidir sobre un nuevo caso.

Se trataba del recorte de penas para Rufino Batalla, un represor que fue condenado por el asesinato de Laura Carlotto, hija de Estela de Carlotto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, uno de los organismos de derechos humanos más respetados en el mundo.

Batalla debía cumplir una pena de 13 años de prisión por el secuestro, agravado por el uso de violencia y amenazas, en contra de 128 víctimas, más los homicidios de Carlotto y Olga Noemí Casado.

Hasta ahora, el represor ya había cumplido ocho años y cinco meses de condena, por lo que, en caso de que la Corte hubiera fallado este martes a favor del 2x1, ya estaría en completa libertad.