El arzobispo Leonardo Marín Saavedra ha sido comisionado por la Iglesia Anglicana y organizaciones de Estados Unidos, para gestionar, ante el gobierno de Canadá, un estatus especial para integrantes de la caravana de migrantes.

En conferencia de prensa, el arzobispo primado de la Iglesia Anglicana Latinoamericana de Canadá y Estados Unidos, señaló que la intención es que el gobierno y el parlamento de Canadá, crea un estatus migratorio para los centroamericanos de la caravana.

Señaló que los organismos de la sociedad civil estadunidenses y la Iglesia Anglicana Latinoamericana, le asignó la tarea para que medie ante el primer ministro de Canadá Justin Trudea y la Cámara de los Comunes, para la admisión de este nuevo estatus.

“Nosotros como iglesia no queremos que se les llame refugiados, sino que inventemos un nuevo estatus para ellos, si el gobierno de Estados Unidos no abre sus fronteras a estos migrantes”, aseveró.

Aseguró que esto es sólo un proyecto, “porque no somos el gobierno de Canadá, sino somos ciudadanos canadienses y estanos trabajando con organizaciones que velan por buscarles a cada ciudadano del mundo un territorio de paz para vivir y crecer con dignidad”.

De prosperar su propuesta, dijo, y en virtud de la posibilidad de que los integrantes de la caravana de migrantes, entonces los centroamericanos podrían emigrar a territorio canadiense, todo esto bajo tres estrategias.

La primera estrategia sería solicitar un puente aéreo, “no en este momento, porque clima de Canadá es extremo para los pueblos de centroamerica y es muy frío y muchos irían a morir; entonces, los migrantes tendrían que llegar en abril o mayo”.

En estos tres meses de intérvalo, aseveró, un grupo de voluntarios canadienses encabezados por él, vendría a México a preparar a los migrantes, si el gobierno de Canadá y el parlamento aceptan la propuesta.

De prosperar, en esta primera estrategia los aviones canadienses y tendrían que hacerse cargo del traslado de los migrantes centroamericanos.

La segunda estrategia, dijo, es un puente marítimo, los cruceros canadienses, los barcos gigantes transportarían a los migrantes, en primera instancia a los grupos vulnerables.

La tercera estrategia utilizaría el transporte terrestre, para lo cual, el gobierno de California ya ha aceptado, sólo haría falta convencer a los gobernadores de Oregon y Washington, pues el traslado sería por la franja del océano Pacífico.

En esta estrategia, participarían autobuses de la línea estadunidense Greyhound y autobuses mexicanos, “pondríamos estaciones que los surtirían de comida y de descanso y el gobierno de Canadá los recibiría”.