El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó hoy las zonas devastadas por los que ya son considerados los peores incendios en muchos años en California, los cuales han provocado la muerte de 74 personas, han dejado más de mil desaparecidos y afectado a unas 250 mil.

El mandatario llegó a la Base de la Fuerza Aérea de Beale, en el norte de Sacramento, a las 10:00 hora local, y fue recibido por el gobernador Jerry Brown y el gobernador electo Gavin Newsom.

Luego juntos volaron hacia las zonas devastadas por el fuego en la comunidad de Paraíso, una de las más afectadas, por el incendio denominado Camp.

Los incendios Camp, en el norte de California, y el de Woolsey, en el sur de la entidad, han consumido juntos más de 101 mil hectáreas y destruído más de 10 mil esctructuras, según las autoridades de protección civil del estado.

"Muchas más personas permanecen desaparecidas lo que nadie creía posible (...) quiero estar con los bomberos y los socorristas de FEMA (Agencia Federal de Manejo de Emergencias”, dijo Trump a la prensa antes de partir de la Casa Blanca.

La visita presidencial se realiza luego que el mandatario fue criticado la semana pasada por culpar de los incendios a un manejo deficiente de las autoridades estatales de los bosques y amenazar con cortar el financiamiento a California.

En una entrevista en Fox News, Trump indicó que el cambio climático podría haber contribuido a los incendios, pero sostuvo que las políticas de manejo forestal deben cambiar.

Antes de viajar a California este sábado, el presidente indicó que conversaría con las autoridades locales sobre el manejo forestal. “Lo he estado diciendo durante mucho tiempo. Debería haber sido una situación muy diferente”, insistió.

El viernes, en el condado de Butte, se encontraron ocho cadáveres más, y la cantidad de personas desaparecidas pasó de 631 a mil 11, ya que las autoridades continuaron recibiendo llamadas al 911.

Funcionarios de emergencia consideraron que podría llevar semanas completar la búsqueda de víctimas e identificarlas. Miles de residentes están sin hogar y viviendo en refugios y en campamentos en tiendas de campaña.

Esta es la segunda visita de Trump al estado más poblado de la nación desde su elección. Su primera visita a California, la realizó en marzo pasado para inspeccionar prototipos de muros fronterizos en las afueras de San Diego y para asistir a una recaudación de fondos.

Trump ha tenido una relación particularmente combativa con California, gobernado por demócratas, en materia de políticas ambientales, de inmigración y otras.