La exposición “Vísteme de olanes”, curada por la escultora textil Alma Hernández Bennetts, se presentará hasta enero de 2019 en la Galería de la Media Luna del Museo Nacional de la Revolución, para festejar el 32 aniversario del emblemático recinto.

La colección alberga casi 3 mil 300 objetos, cuenta con un par de fotografías de finales del siglo XX, que la curadora seleccionó, en las que muestra a mujeres y niñas que visten llamativos atuendos cubiertos de olanes de tela y encaje, también exhibe seis esculturas textiles, que como especie de maniquís, sirven de soporte de prendas de encaje.

“Para reforzar mi propia visión de escultura textil y establecer un diálogo con el pasado, trabajé el concepto a través de maniquís, con la finalidad de tener un encuentro entre dos épocas", indicó Bennetts a través de un comunicado.

Para la artista e historiadora oaxaqueña, quien trabaja con materiales textiles y volumétricos, la palabra pliegue y olán generan una reflexión conceptual, pues la exposición muestra estos conceptos como decoraciones de la ropa, pero también de la naturaleza.

Alma Hernández es una especialista en la proyección de personajes y objetos tridimensionales con tela, tiene estudios de posgrado en escultura e historia del arte que le han permitido proponer un amplio proyecto, también es una experta en la construcción de volúmenes con las técnicas de patronaje avanzado y esculpido con aguja en materiales como el paño de lana, fieltro de lana, lana hervida, entre otros.

Además de esta exposición, el museo seguriá celebrando sus 32 años con el grupo Calaveras de Azúcar que ofrecerá una verbena popular este sábado, después del mediodía; enseguida la cantante de música mexicana Rosy Arango dará el concierto “Mi nombre es México y ¡Que viva la Revolución!

El Museo Nacional de la Revolución abrió sus sus puertas en 1986 y se ha consolidado como un instrumento didáctico, auxiliar en la enseñanza de la historia de México y ha ido integrando estaciones interactivas, pantallas con material fílmico de la época y recientemente incorporó módulos de inclusión móvil (MIMO), para que personas con discapacidad conozcan el museo desitio y las ocho salas que alberga.