Estudian presencia de microfibras textiles en fondos marinos de Europa

Elevadas concentraciones de microfibras textiles, procedentes de las máquinas de lavar domésticas e industriales, han sido rastreadas en los fondos marinos de los mares del sur de Europa.Los...

Elevadas concentraciones de microfibras textiles, procedentes de las máquinas de lavar domésticas e industriales, han sido rastreadas en los fondos marinos de los mares del sur de Europa.

Los investigadores Anna Sánchez Vidal, William P. de Haan y Miquel Canals, del Grupo de Investigación Consolidado en Geociencias Marinas de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Barcelona (España), y Richard C. Thompson, de la Universidad de Plymouth (Reino Unido), se han dado a la tarea de documentar la presencia de estas fibras en los fondos marinos.

Los resultados de su estudio muestran que las densidades más altas de fibras se encuentran en el mar Cantábrico, seguidas por el mar catalán y el mar de Alborán, respectivamente, mientras que las más bajas se registran en el Mediterráneo oriental y el mar Negro.

El trabajo ha estudiado la cantidad de estas fibras de colores, de una longitud de tres a ocho mm, pero extremadamente finas, de menos de 0,1 mm de diámetro.

Los investigadores han analizado muestras de sedimentos entre los 42 y los tres mil 500 metros de profundidad en 29 estaciones de los mares del sur de Europa.

El estudio sugiere que la lejanía del mar profundo no impide la acumulación de microfibras, ya que cerca del 20 por ciento de estas partículas se acumulan en mar abierto más allá de los dos mil metros de profundidad.

De igual forma, se hace referencia a que distintos procesos oceanográficos barren, transportan y acumulan las microfibras hacia las grandes hondonadas marinas, de acuerdo con un comunicado de la Universidad de Barcelona.

El principal tipo de microfibra encontrada es la celulosa, tanto natural (algodón, lino) como regenerada (rayón o viscosa), proveniente sobre todo de ropa de vestir y textiles industriales; en el caso de las fibras sintéticas, el poliéster es el más abundante, seguido del acrílico, la poliamida, el polietileno y el polipropileno.

La presencia y la persistencia de las microfibras en los sedimentos marinos , y el impacto negativo a largo plazo que pueden tener sobre los organismos marinos y el ecosistema, hace urgente el diseño de estrategias efectivas de gestión para reducir su emisión, señalaron los investigadores.

"Resultados recientes muestran la ingestión de microplásticos por parte de diferentes organismos y en distintos ecosistemas, pero el impacto concreto sobre los organismos es desconocido", advirtió Anna Sánchez Vidal.